Cuba refuerza hoy su control epidemiológico ante la inminencia de
la temporada de lluvias, propicia para la reproducción de vectores
como el mosquito Aedes aegypti.
Las autoridades potencian la prevención en las comunidades, donde
radica el éxito del control antivectorial, según estudios de la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
La televisión cubana informó este lunes sobre las medidas con que
la sureña Isla de la Juventud, devastada en septiembre último por
dos poderosos huracanes, elimina los posibles focos infecciosos.
Victor Doestes, director territorial de lucha antivectorial,
admitió que resulta casi imposible erradicar completamente el
mosquito, pero ya las amenazas están focalizadas.
En tal sentido, las brigadas sanitarias arrecian su vigilancia,
que incluye control de los depósitos de agua, la eliminación de
vertederos y tandas masivas de fumigación.
El Aedes aqegypti, agente transmisor de enfermedades tropicales
como el dengue, desova en cualquier depósito de agua limpia, por
ello las lluvias favorecen su reproducción.
Además, las inundaciones y el eventual anegamiento en terrenos
rurales ocasionan migraciones de ratas y otros roedores a zonas
habitadas, aumentando el riesgo de leptospirosis y rabia.