La industrialización en pequeña escala de la planta Jatropha
curcas, se analizará hoy durante un Taller científico que sesionará
en el poblado de Paraguay, enclavado en la franja sur, a cuya
rehabilitación ha contribuido esa especie.
Ese segmento costero de la provincia de Guantánamo, es el menos
lluvioso del país y se ha beneficiado de un proyecto de
reforestación y mejoramiento de sus suelos con la Jatropha,
popularmente denominada Piñón Botija.
En la finca El Oro, en el municipio San Antonio del Sur, la
oleaginosa se emplea además en el levantamiento de cercas vivas, en
la producción de jabones y de un biocombustible que mezclado con
diesel se utiliza con fines domésticos.
El taller capacitará a campesinos y a trabajadores de la Granja
Agropecuaria Paraguay, con vista a la puesta en funcionamiento de
una planta piloto para la producción de combustibles líquidos a
partir de Jatropha y de Higuereta (Ricinus communis).
Ambas oleaginosas no comestibles arrojan efectos positivos si se
les intercala con viandas, hortalizas y granos, y han demostrado ser
útiles en el silvipastoreo y la apicultura.
El proyecto se inició a fines de 2008, abarca a los municipios
Guantánamo, San Antonio del Sur e Imías, y lo dirige el Centro de
Aplicación de Tecnologías para el Desarrollo Sostenible (CATEDES).
Esta entidad de Guantánamo, única de su tipo en el país, ha
contribuido al progreso de la biodiversidad del frágil ecosistema
que se extiende de Caimanera a Maisí, y en el que predominan las
cactáceas (plantas distribuidas por lugares de clima desértico o muy
secos, principalmente de América Central y América del Sur), y una
alta evapotranspiración.