.— La situación en la
región sudanesa de Darfur permanece relativamente en calma, aunque
se mantienen actos de bandidaje y robos de vehículos en algunas
regiones, se informó hoy aquí.
De acuerdo con la misión de la Unión Africana y las Naciones
Unidas en Darfur (UNAMID), el problema fundamental en los últimos
meses se concentra en las agresiones contra el personal de
mantenimiento de la paz y los campamentos de desplazados.
El comunicado de UNAMID precisa que también los actos de
bandidaje y los abusos contra civiles han aumentado recientemente.
Existe asimismo preocupación por la seguridad de los trabajadores
humanitarios, muchos de los cuales han sido obligados a abandonar la
región después de la orden de arresto emitida el 4 de marzo contra
el presidente Omar Al-Bashir por la CPI.
La Corte Penal Internacional (CPI) acusa al mandatario sudanés de
presuntos crímenes contra la humanidad en esa región del occidente,
escenario desde 2003 de cruentos enfrentamientos armados entre el
ejército y grupos rebeldes.
Ese panorama, de acuerdo con estadísticas de la ONU, ha provocado
la muerte de unas 300 mil personas y el desplazamiento de otros 2,7
millones que han huido de la violencia.
Según el reporte de UNAMID, en las últimas 72 horas sus fuerzas
realizaron más de un centenar de patrullajes en Darfur, incluyendo
recorridos en los alrededores de aldeas y campamentos de refugiados
que son posibles objetivos de grupos de bandidos.
UNAMID, actualmente integrada por 12 mil de los 19 mil 500
soldados previstos, tiene el mandato del Consejo de Seguridad de la
ONU de proteger a la población civil en Darfur y acabar con la
violencia en esa convulsa región de Sudán.