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Explosiones de bombas colocadas en carreteras causaron hoy seis
muertos, entre ellos dos guardias de seguridad, y varios heridos en
las provincias afganas de Khost y Herat, comunicaron fuentes
oficiales.
Según el portavoz de la Policía, Abdul Raouf Ahmadi, el primer
incidente ocurrió en el distrito Bak, en Khost, cuando dos guardias
de seguridad de una compañía resultaron muertos y uno herido cuando
su vehículo estalló un artefacto dinamitero.
También, cuatro constructores perdieron la vida y otros tres
resultaron heridos tras el estallido de una bomba oculta al lado de
una carretera en el distrito de Adraskan, en el occidente de Herat.
Ahmadi explicó a medios informativos que los obreros se dirigían
a la obra en la que trabajaban cuando una mina terrestre colocada en
el camino estalló en la zona de Meyan Band, en el distrito de
Adraskan.
Mientras, el mando militar de Estados Unidos reportó que al menos
ocho supuestos insurgentes perecieron durante combates librados con
las tropas combinadas del Pentágono y afganas en las provincias
centrales de Mandan Wardak y Logar.
Según el parte de guerra estadounidense, grupos de rebeldes
atacaron patrullas militares con fusiles de asalto y granadas en los
distritos de Saydabad. Los soldados del Pentágono respondieron el
ataque y mataron siete insurgentes, asegura.
Otro antigubernamental perdió la vida en el transcurso de un
enfrentamiento librado en el distrito de Kherwar, en la provincia de
Logar. Las fuerzas ocupantes no registraron ni muertos ni heridos,
según la fuente.
De otro lado, la misión de la ONU en Afganistán condenó el
asesinato de la diputada provincial y defensora de los derechos de
la mujer Sitara Ahikzai, perpetrado ante su vivienda por personas
desconocidas en la conflictiva ciudad de Kandahar.
La portavoz de la ONU, Nilab Mubarez, calificó de injustificable
el asesinato cobarde e intencionado de Ahikzai, a quien describió
como una mujer comprometida y valiente que sirvió en una de las
regiones más peligrosas de Afganistán.
Ahikzai, quien también tenía la nacionalidad alemana, regresó en
2001 a Afganistán con su marido tras años de exilio en Berlín.