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Las autoridades afganas acusaron hoy a la Fuerza Internacional de
Asistencia a la Seguridad (ISAF) de asesinar a seis civiles en
ataques aéreos en la provincia noroeste de Kunar.
El jefe del distrito de Watapur, Zalmai Yusufzai, comunicó a la
prensa que anoche un bombardeo aéreo impactó en varias casas, y seis
personas, entre ellas dos niños y una mujer, murieron.
Otros siete niños, una mujer y seis hombres resultaron también
heridos, precisó la fuente.
Los sobrevivientes, asistidos en un hospital de la ciudad de
Asadabad, dijeron que sus casas, en las cuales dormían, fueron
destruidas por las bombas.
Portavoces de la ISAF, comandada por la OTAN, confirmaron que
algo ocurrió en esa zona el domingo último, aunque aseguraron que no
podían dar ningún detalle.
Con anterioridad, el comando militar de Estados Unidos reconoció
que sus tropas ocupantes mataron a un grupo de civiles durante una
operación desarrollada el miércoles último en la provincia de Khost,
tal como denunció el Ministerio afgano de Educación.
Un comunicado del Pentágono difundido en Kabul admitió que
investigaciones realizadas mostraron que en esa incursión en el paso
de Gardez resultaron muertos dos hombres, dos mujeres y un niño, así
como otras dos féminas heridas.
Ante el cúmulo de evidencias presentadas, Estados Unidos asumió
la responsabilidad de esas muertes, y, como es usual, expresó
condolencias por las víctimas y prometió un resarcimiento a sus
familiares.
El creciente número de civiles que pierden la vida en las
operaciones de las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN son objeto de
innumerables críticas y denuncias gubernamentales y demostraciones
de repudio de la población afgana.
Según estadísticas de la ONU, más de dos mil 118 civiles
perecieron en 2008, en su mayoría por los ataques aéreos y
terrestres de las tropas ocupantes de esta nación islámica
centroasiática.