¿Qué tal estuvo la Copa Marcelo Salado? Un vistazo a la anual
competencia internacional de los deportes acuáticos, celebrada la
semana pasada en la capital, nos llevó a la siguiente conclusión:
Tuvo puntos buenos y otros por mejorar para el 2010.
Esta vez la cercanía de los III Juegos ALBA, que comienzan el
miércoles en nuestro país, mermó la presencia foránea. A la natación
(el plato fuerte), en el Complejo Baraguá, no vinieron venezolanos,
colombianos, chilenos, quienes sí estarán en el certamen antes
mencionado. Se lamentó que el polo acuático, acertadamente llevado a
la Ciudad Deportiva, fuera solo entre equipos de casa; o que no
hubiera clavados ni nado sincronizado.
Hace falta, aunque está en vía de solucionarse, terminar de
resolver el viejo problema de no poseer cronometraje electrónico en
la natación. Hay extranjeros que declinan participar porque los
tiempos medidos de forma manual no pueden homologarse para
determinados fines. "Lo vamos a tener", nos dijo ahora Rodolfo
Falcón, comisionado nacional. "¿Y podremos ver el nombre de los
competidores en la pizarra...?", le preguntamos. "Tengo entendido
que no es tan moderno, pero será de una gran ayuda."
La iluminación de la alberca es otro punto a superar, tanto para
nadadores como para espectadores¼ y
fotógrafos.
Los "encartados" consideran que el aseguramiento para la cita, al
menos fue aceptable (haría falta resultara un poco más visible en el
futuro), y hubo un buen esfuerzo de los compañeros de las
instalaciones, así como de los del INDER en Ciudad de La Habana.
La sala de prensa es simbólica: no posee ni siquiera un teléfono
(no hablemos de una computadora¼ ), con
el cual al laborioso Rubén Matos, jefe de la misma, se le hubiera
facilitado poner informaciones en diversas redacciones.
La ausencia de un teléfono hizo un estrago todavía mayor: dos
laboriosas especialistas de Informática realizaban su trabajo; pero
no podían ponerlo, por ese motivo, en la página Web del INDER, desde
la cual, a tono con lo moderno, los resultados habrían sido
consultados desde cualquier punto del planeta, principalmente de los
países involucrados. Le hubiera dado estatura a la porfía.
Ojalá el año próximo, a la hora del comentario final, estemos
hablando otra vez de estos puntos... ¡cómo ya resueltos!