Maravillas de Alicia

Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu

Todos los minutos de su vida Alicia nos regala mucho más que arte. Su orientación ética y una permanente juvenilia que se expresa en obras, nos la sitúan como paradigma de compromiso con su Patria y la cultura. Una muestra más de esa pasión la vivimos este último fin de semana, con motivo del Sábado del Libro. La gran artista llegó al Palacio del Segundo Cabo para participar en el Sábado del Libro, donde se presentó Alicia Alonso: reto del devenir, de José Matías Maragoto, publicado por la Editora Política. Maragoto y Santiago Dórquez, director de la casa editora, pronunciaron las palabras de rigor.

Pero Alicia, por sí misma, era el personaje. Desde que descendió del auto, una salva de aplausos la recibió. Aplaudían los que habían ido a comprar el libro y los que no, gente de pueblo que deambulaba por la Plaza de Armas sabían que estaban ante una figura extraordinaria, la sentían cercana, como un símbolo de la más entrañable y universal cubanía.

Para sorpresa de la prima ballerina assoluta, nuestra colega Marta Rojas puso en sus manos un texto que Alicia había escrito para inaugurar hace más de tres décadas una casa de cultura. El original engrosará la colección documental del Museo Nacional de la Danza, que dirige Pedro Simón.

 

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