ARGEL, 10 de abril.— La existencia del muro que divide en dos el
Sahara Occidental es una realidad desconocida que hay que
desenmascarar, declaró hoy el presidente del Parlamento saharaui,
Mahafud Ali Beiba, quien lo comparó con el construido por Israel en
la Palestina ocupada.
Frente a esa edificación, este viernes, españoles, argelinos,
italianos y austriacos enlazaron sus manos junto a los saharauíes
para rodear cerca de un kilómetro y medio de la muralla militar, en
manifestación de rechazo por esa obra.
Por su parte, Fatma El-Mehdi, secretaria general de la Unión
Nacional de Mujeres Saharauíes, calificó a esa muralla, de casi 2
800 kilómetros, como "el mejor ejemplo de la violación de derechos
humanos que comete el Gobierno marroquí".
La cadena humana, de cerca de 2 500 personas, es parte de la
segunda edición de la Columna de los mil, una iniciativa que este
año organiza el colectivo Conciencia Saharaui que reclamó el derribo
del muro y exigió el derecho de los saharauíes a su
autodeterminación, dice PL.
La muralla fue construida por Marruecos entre 1980 y 1987 con el
pretexto de defenderse del Frente POLISARIO durante la guerra; los
alrededores del mismo están plagados de minas antipersonales,
mientras 160 000 militares marroquíes desplegados en unidades
militares cada cuatro o cinco kilómetros cuidan de esta.