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Un par de millones de angolanos vive bajo la amenaza de explosión de
una mina terrestre, según una investigación de la Angolan Landmine
Impact Survey.
De acuerdo con esa Organización No Gubernamental, poco más de 15
por ciento de los 16 millones de habitantes de este país, puede ser
víctima de uno de esos dispositivos letales.
Las estadísticas, no muy confiables, refieren que unos 80 mil
angolanos sufrieron mutilaciones por explosiones de esos ingenios de
muerte.
Un informe del International Landmine Monitor refiere que esta
nación de África subsahariana ocupa el tercer lugar en número de
minas terrestres, antecedida por Afganistán y Cambodia.
La Angolan Landmine Impact Survey apunta que la provincia de
Huambo, 525 kilómetros al sureste de aquí, es una de las zonas más
peligrosas del país.
El jefe del departamento de fisioterapia del hospital ortopédico
provincial, Armindo Jamba, aseguró que 80 por ciento de los
internados son víctimas de los engendros de muerte.
Jamba afirmó que los casos comenzaron a disminuir como resultado
de campañas de sensibilización y del desminado que se lleva a cabo
en la zona.
Una investigación del impacto de las minas en Angola reveló que
más de dos tercios de las comunidades rurales tienen limitaciones
para utilizar tierra cultivable.