La Liga Superior de Baloncesto concluyó con el quinto título
consecutivo de Ciego de Ávila, equipo que volvió a demostrar todo su
poderío en el tabloncillo y dejó muy claro por qué es el mejor del
patio.
Otra vez los Búfalos estuvieron conducidos por su astro
canastero, Georffrie el "Gato" Silvestre, quien además de ser el
líder anotador de la campaña regular, con 25.96 puntos por partido,
resultó el jugador más valioso de la final.
El segundo lugar de la justa correspondió a Capitalinos, que por
tercera ocasión frente a los Búfalos en la final vio cómo se diluía
su sueño por el ansiado trofeo. Otros que regalaron un bonito
espectáculo durante los play off fueron los quintetos de Camagüey y
Matanzas.
La LSB ha ganado terreno dentro de la afición, gracias al mejor
nivel técnico y a las jugadas espectaculares exhibidas por los
atletas especialmente en la finalísima, pero todavía tiene deudas
por saldar en su organización. Citemos un ejemplo: el conjunto de La
Habana no tiene cancha para jugar, efectuó todos los partidos fuera
de casa, lo que provocó un descenso en su rendimiento. Y en un plano
general, es preciso mejorar las condiciones de alojamiento y la
alimentación de los baloncestistas.
El arbitraje, sobre todo en el último tramo de la lid, dio
muestras de que aún no está al nivel requerido por la competencia.
En tanto habrá que revisar los distintos escenarios de la
competencia, para evitar sucesos como el ocurrido en el último
choque entre Capitalinos y Ciego de Ávila, en la polivalente Ramón
Fonst, donde una rotura en el tabloncillo detuvo el desafío por más
de media hora.
En concordancia con el apoyo que le ha brindado la afición a la
LSB, para la próxima edición pudiera pensarse en la posibilidad de
jugar los encuentros finales en la Ciudad Deportiva.
Otro tema ausente dentro del evento es la realización del juego
de las estrellas, siempre bien recibido por el público y quizá
factible de efectuarse a mediados de campaña.