Cuando
en la tarde de ayer una veintena de niños y niñas retaron sus
discapacidades físico-motoras y convirtieron el Palacio de las
Convenciones en una Feria de la fantasía (espectáculo de danza y
baile), se hizo innecesario cualquier otro argumento que validara la
pertinencia de un V Congreso de Medicina Física y Rehabilitación, el
cual se halla en su penúltima jornada de sesiones.
El encuentro, centrado en favorecer una infancia feliz, como
indica su lema, sirve para "reforzar la preparación profesional de
nuestros médicos y fisioterapeutas, quienes podrán ejercer una
rehabilitación más efectiva, no solo dirigida a la población
infantil discapacitada sino a la promoción y prevención de salud",
opinó Jorge Martín Cordero, presidente de la Sociedad Cubana de la
especialidad.
Aunque abundan en el programa científico las ponencias sobre
terapias y métodos especializados, también es abordada la educación
especial y el tratamiento diferenciado que precisa un niño con
limitantes, así como la importancia de la comunicación y la
influencia de las interacciones familiares y comunitarias en su
bienestar.
La concurrencia de 370 delegados y relevantes profesores e
invitados de alrededor una docena de países, prueba la solidez
alcanzada por nuestro país en el desarrollo del programa de
rehabilitación, que con apenas un lustro de madurez, ya ha formado a
17 mil profesionales de la salud aproximadamente.