Archivo Nacional de Cuba

Memoria viva de la nación cubana

Raquel Marrero Yanes

Recientemente, el Archivo Nacional de la República de Cuba (ANRC) celebró 169 años dedicados a atesorar, conservar y difundir el patrimonio documental de la nación, y apoyar investigaciones académicas en el ámbito histórico, respondiendo a disímiles demandas e intereses de especialistas.

El Archivo Nacional de Cuba, institución rectora en la conservación y restauración de documentos. Fotos: Arnaldo Santos Sánchez

La historiadora Martha Ferriol Marchena, directora general del ANRC, refiere en una entrevista a Granma que "resulta difícil imaginar" el caudal histórico que guarda la institución, ubicada en La Habana Vieja. Es ciertamente impresionante, subraya.

La reserva documental más importante del quehacer histórico del país se custodia en 28 kilómetros de documentos que datan de 1567, en 220 fondos correspondientes a personalidades y administraciones coloniales, neocoloniales y del periodo revolucionario. También en la biblioteca hemeroteca especializada en Historia de Cuba, Archivística y Derecho están recopilados volúmenes significativos para apoyar las investigaciones de diversa índole.

Martha Ferriol Marchena, directora general del Archivo Nacional de Cuba, muestra uno de los documentos que atesora la biblioteca hemeroteca.

Hay, además, registros de derechos musicales, de propiedad intelectual, y fondos como la Casa de Beneficencia, Ejército Libertador, Lista de Pasajeros, Protocolos Notariales e, incluso, información genealógica útil para el trámite de herencias, de los cuales se expiden certificaciones.

La directora del ANRC indica que en el año 2006 fue creada la Comisión Nacional para la Conservación del Patrimonio Documental, con el objetivo de trazar estrategias y políticas dirigidas a la protección de la documentación de valor en cualquier tipo de soporte.

En esta materia fueron designadas tres instituciones rectoras: la Biblioteca Nacional José Martí, en lo referido a fondos bibliográficos; el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), para documentos fílmicos, audiovisuales y radiofónicos; y el Archivo Nacional de Cuba, en lo concerniente a documentos en papel.

Ambas entidades han trabajado de conjunto en los lineamientos para la conservación y restauración de documentos en todos los soportes, y para la digitalización de textos e imágenes.

De esa manera, todas las instituciones del país contarán con criterios uniformes para la realización de estas actividades, a fin de garantizar la perdurabilidad de los acervos originales.

Ferriol, quien es miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC), destacó las tareas dirigidas al mantenimiento constructivo de 16 instalaciones de archivos, que han posibilitado el mejoramiento de las condiciones de los depósitos e incrementado las actividades para el rescate del patrimonio documental atesorado en los organismos de la Administración Central del Estado.

Además, se han realizado trabajos para la consolidación de los sistemas institucionales de archivo, como vía de garantizar la permanencia de los documentos del periodo revolucionario.

El Archivo Nacional de Cuba es miembro del Consejo Internacional de Archivos, y de la Asociación Latinoamericana de Archivos, condición que avala el afán de varias generaciones de archiveros cubanos por la preservación de la memoria de la nación cubana.

 

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