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Organizaciones sociales y autoridades departamentales afines al
gobierno de Evo Morales respaldan una huelga de hambre iniciada hoy
por el jefe de Estado.
La medida, según dijo el dignatario, es para pedir la aprobación
en el Congreso de una ley transitoria del sistema electoral,
obstaculizada por la oposición.
De acuerdo con Isaac Ávalos, máximo dirigente de la Confederación
Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, el parlamento
violó el plazo de 60 días dado por la nueva Constitución, vigente
desde febrero último, para sancionar la norma que garantice comicios
generales en diciembre de este año y regionales en abril de 2010.
No es nada nuevo, explicó Ávalos a Prensa Latina, pues como regla
los legisladores duermen allí decenas de leyes hasta que el pueblo
sale a las calles.
El líder de los labriegos destacó en que en esta ocasión están
violando la ley suprema porque no les interesan las transformaciones
que encabeza Morales y temen que el actual jefe de Estado logre un
nuevo mandato.
Instó a los congresistas a permitir que triunfe la democracia y
se emprendan proyectos productivos en el área rural, que se
construyan más caminos y mercados, solo posible con la elección de
autoridades nacionales este año y regionales en 2010.
Por su parte, Pedro Montes, secretario general de la Central
Obrera Boliviana, quien acompaña a Morales en el ayuno, precisó que
los trabajadores en todo el país han informado que están en
emergencia hasta que se apruebe ese proyecto.
Mujeres campesinas, mineros, comerciantes y hasta prefectos
departamentales, dijo, han abandonado las actividades de Semana
Santa para incorporarse a los piquetes de huelga, lo que también
corrobora el liderazgo del presidente Morales.
En ese sentido se conoció que el prefecto interino de Cochabamba,
Jorge Ledezma, campesinos de Tarija y otros sectores sociales afines
al gobierno comenzaron sus manifestaciones.
Eulogio Barcaya, de la federación de cultivadores de hojas de
coca en el trópico de Cochabamba, anunció que desde hoy comenzarán a
aplicar otras medidas de presión.
También el secretario de la Federación de Campesinos de Tarija,
Luís Alfaro, indicó que el sector se reunió de emergencia y
acordaron respaldar las presiones el legislativo.
En la misma línea, los dirigentes obreros de la aguerrida ciudad
de El Alto convocaron a reunión a las organizaciones sociales de esa
urbe, que es uno de los bastiones del gobierno de Morales.
Mientras, los sectores opositores criticaron la huelga de hambre,
al calificarla como un chantaje más para imponer el proyecto de Ley
oficialista.
Por su parte, el senador Félix Rojas adelantó que tras casi 20
horas de debate, en la comisión de concertación de la norma para el
sistema transitorio electoral apreciaron avances.
Entre los preacuerdos mencionó el proceso de empadronamiento y
los escaños de indígenas en la futura Asamblea Legislativa
Plurinacional (nombre del Congreso de Bolivia desde 2010).
Los legisladores opositores condicionaron su voto favorable a la
ley electoral con la idea de que se realice otro censo de votantes,
lo que en opinión de expertos de la Corte Nacional Electoral
dilataría el proceso hasta el próximo año.