.— Representantes de
la ONU y la Unión Africana (UA) pidieron hoy más apoyo internacional
a los esfuerzos de consolidación de la paz y la promoción del
desarrollo en la República Democrática del Congo.
La exhortación está contenida en una declaración emitida por los
enviados especiales de Naciones Unidas y la UA, Elusegun Obasanjo y
Benjamin Mkapa, que encomia la firma el pasado mes de un acuerdo de
paz entre el gobierno y el principal grupo rebelde.
Ese pacto entre las autoridades congolesas y el Congreso Nacional
para la Defensa del Pueblo puso fin a los combates que ocasionaron
el desplazamiento de unas 250 mil personas el pasado año en las
provincias de Kivu Norte y Kivu Sur.
En la nota divulgada aquí, ambos representantes insisten en la
necesidad de una implementación rápida e incondicional del acuerdo y
subrayan que ese documento no debe ser usado como pretexto para el
surgimiento de nuevos grupos armados en esas provincias.
Recientes enfrentamientos provocados por el nuevo grupo rebelde
autotitulado Frente Popular para la Justicia en el Congo provocaron
en los últimos días la huída de unas 30 mil personas en la región
oriental de ese país africano.
Los funcionarios de la ONU y la UA expresaron preocupación por
estos nuevos desplazamientos de la población, pero también confianza
en la mejoría de las relaciones de buena vecindad y cooperación
entre Congo Democrático y Rwanda.
Estos vínculos, opinaron, ayudarán a un futuro de paz y
desarrollo para toda la región de los Grandes Lagos.
En su declaración, Obasanjo y Mkapa reclamaron de la comunidad
internacional mayor respaldo en las esferas de coordinación política
y ayuda material, asistencia financiera y desarrollo.