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Mijail Saakashvili debe comprender que llegó el momento de su
renuncia como exige la mayoría de los ciudadanos georgianos, afirmó
hoy su ex aliada y ex presidenta del parlamento, Nino Burzhanadze.
Líder en la actualidad del opositor partido Movimiento
Democrático Georgia Unida, Burchanadze encabeza la protesta de
decenas de miles de ciudadanos concentrados frente a la sede del
parlamento y en las calles colindantes para exigir la dimisión del
gobernante.
Entre 100 mil y 120 mil personas expresan su descontento contra
el mandatario ante el edificio de la cámara legislativa, a lo largo
de la céntrica avenida Rustaveli y en otras arterias colaterales,
reportó el Primer Canal de Televisión.
Saakashvili, renuncia!, advierte una gran pancarta escrita con
grandes letras sobre una tribuna emplazada frente al inmueble, donde
sesiona habitualmente la Cámara de Diputados.
Desde ese lugar pronuncian discursos y arengas líderes de
distintas organizaciones políticas, sus correligionarios,
representantes de diversas instituciones públicas y gente común,
según reportes de la agencia de noticias rusa ITAR-TASS.
La mayoría de los participantes en la protesta residen en Tiflis,
a quienes se han sumado vecinos de otras ciudades y distritos de la
capital del país, añaden las fuentes.
Esta característica marca una diferencia respecto a los episodios
de noviembre de 2007, cuando la policía dispersó a garrotazos, gases
lacrimógenos y balas de goma los últimos conatos de gran envergadura
contra el régimen de Saakashvili, agregan.
Nos reunimos aquí para mostrar a los dirigentes del país y al
mundo entero nuestra unanimidad, sostuvo el líder de la Alianza para
Georgia y ex embajador georgiano ante la Organización de Naciones
Unidas (ONU), Irakli Alazana.
El también antiguo correligionario del gobernante recordó que el
pueblo depositó confianza en Saakshvili durante la denominada
Revolución de terciopelo de 2003, pero hoy se siente defraudado.
¿Qué hizo él para justificar ese apoyo y para unir al país?,
preguntó el ex diplomático ante las cámaras de televisión.
Por eso nos reunimos con el propósito de cambiar la dirección de
la nación y acometer transformaciones por métodos pacíficos, sin
agresión ni insultos recíprocos, concluyó Alazana.