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El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, dijo hoy que la ola
de protestas en el país no perturbará la cumbre asiática convocada
aquí este fin de semana y descartó que su gobierno vaya a renunciar.
Decenas de miles de seguidores del Frente Unido por la Democracia
contra la Dictadura (FUDD) protagonizan manifestaciones en distintos
puntos del reino, y en esta capital mantienen bloqueada la sede del
gobierno hace dos semanas.
Los manifestantes exigen la renuncia de los tres consejeros
reales y del gabinete, entre sus principales demandas, y emitieron
ayer un ultimátum con un plazo de 24 horas para que el ejecutivo
respondiera a sus reclamos.
Abhisit declaró a la televisión local este jueves que no cederá a
la exigencia de los llamados camisas rojas del FUDD, quienes
llegaron en miles de zonas del norte y el noreste del país para
sumarse a las demostraciones en Bangkok.
El jefe de la administración reiteró que cualquier paso que se dé
deberá producirse dentro de las normas democráticas y que están
adoptadas todas las medidas de seguridad para garantizar el orden,
mientras estimó que las protestas tendrán corta vida.
El Frente advirtió que si sus demandas no son atendidas las
demostraciones pueden extenderse a Pattaya, la ciudad sede de la
cumbre de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) con
sus principales socios: China, Japón, Surcorea, India, Australia y
Nueva Zelanda que debe comenzar mañana.
Unos de los líderes del FUDD, Jatuporn Prompan, manifestó que las
manifestaciones han llegado a un punto crítico del que se deben
derivar ganadores y perdedores.
Estimó que la coalición encabezada por el Partido Demócrata de
Abhisit llegó ilegítimamente al poder y por tanto carece de
autoridad para hospedar la Cumbre, como corresponde a Bangkok, a
cargo de la presidencia anual.
El gobierno tai asumió el poder en diciembre último, luego que
protestas de la ultraconservadora Alianza por la Democracia (APD)
propiciaron el derrumbe de dos administraciones del disuelto Partido
Popular del Pueblo, vencedor en las últimas elecciones.
La vida política tailandesa se ha polarizado entre dos bandos,
por un lado la APD, sin representación parlamentaria y nutrida por
sectores monárquicos, oligarcas y militares, y el PD, y del otro el
FUDD, seguidor del ex gobernante Taksin Shinawatra, derrocado en
2006.
La Cumbre de este fin de semana, centrada en la crisis global y
otros temas de cardinal actualidad, es vital para la ASEAN,
integrada por Tailandia, Indonesia, Malasia, Filipinas, Brunei,
Singapur, Vietnam, Laos, Cambodia y Myanmar.
También reviste importancia para las grandes economías
continentales de cara a la recesión mundial.