En un cambio de estrategia sorpresivo, los fiscales de Washington
encargados del caso de Luis Posada Carriles han ampliado los cargos
presentados en El Paso, Texas, contra el terrorista internacional,
respecto a sus falsas declaraciones en relación con la campaña de
atentados que desencadenó en La Habana en 1997.
Según la agencia de prensa AP, se acusa ahora a Posada de haber
mentido acerca de su implicación "en solicitar individuos¼
para realizar atentados en Cuba". De manera más específica, los
procuradores del ministerio público precisan que no dijo la verdad
acerca de que solicitó al mercenario salvadoreño Raúl Cruz León
llevar explosivos a la Isla para los atentados destinados a dañar la
actividad turística.
Una de las acciones terroristas provocadas por Cruz León,
contratado en El Salvador por Posada, causó la muerte del joven
turista italiano Fabio di Celmo. Posada ha confesado su implicación
en estos crímenes en entrevistas publicadas en Estados Unidos.
Con una interminable trayectoria terrorista que incluye la
destrucción en pleno vuelo de un avión civil cubano que causó la
muerte de las 73 personas que viajaban en la nave, Posada tendrá
ahora que enfrentar 11 cargos, siempre ante esta jueza Kathleen
Cardone que lo liberó.
El cambio de estrategia de los fiscales federales, encabezados
por John W. Van Lonkhuyzen, que pertenecen a la sección
antiterrorista del Departamento de Justicia —ahora dirigido por Eric
Holder— parece corresponder a una revisión de estrategia ante las
repetidas solicitudes de extradición presentadas por el Gobierno de
Venezuela, a unos días de la Cumbre de las Américas, donde el tema
será inevitablemente mencionado.
Sin embargo, la Fiscalía Federal se limita a cargos adicionales
de perjurio y obstrucción contra el más famoso terrorista del
hemisferio que trabajó durante más de 25 años para la CIA, además de
haber sido militar con las fuerzas armadas norteamericanas. Los
nuevos cargos serán presentados hoy ante el tribunal de El Paso, en
una vista donde Posada tendrá, supuestamente, que estar presente.
El asesino torturador de origen cubano naturalizado venezolano,
está en libertad desde mayo del 2007 después de que esta misma jueza
Kathleen Cardone desestimó los cargos migratorios presentados por el
Departamento de Justicia de la administración Bush. Este fallo fue
revocado en el 2008 por el Tribunal de Apelaciones del Quinto
Circuito de Nueva Orleans, que ordenó un nuevo juicio.