Ciego de Ávila.— Las tribunas agradecen las buenas actuaciones y
eso fue lo que hicieron los cientos de avileños que se reunieron en
el Parque Martí, de esta ciudad, para dar la bienvenida al equipo de
baloncesto, campeones nacionales por quinta ocasión consecutiva y
uno de los mejores conjunto en la historia de la provincia.
Apenas llegaron, atletas y seguidores intercambiaron sobre la
final de la Liga Superior de Baloncesto y todos coincidieron en que
esta fue la edición más difícil, en tanto se enfrentaron a un
Capitalinos mejor preparado, pero todavía imposibilitado de vencer a
los Búfalos.
Aún cuando la cohesión y juego armónico de los Giraldillos obligó
a los muchachos de Omar García a regresar a la Ramón Fonst, al igual
que sucedió el pasado año, la manada iba decidida a ganar el
pentacampeonato.
"Allá lo decidiremos a nuestro favor. Es un lugar donde nos
agrada jugar, con un público respetuoso que aplaude al contrario
cuando realiza las buenas jugadas", dijo Michael Guerra, el cerebro
del equipo, momentos antes de abordar el ómnibus hacia la capital.
Georffrie, el "Gato" Silvestre, fue menos categórico: "nos
hubiera gustado decidir en la Giraldo Córdova Cardín, ante nuestros
seguidores, pero no fue posible. Ellos nos obligaron a ir a un sexto
juego, algo que no pensamos, pero que estaba dentro de los planes
porque Capitalinos jamás se da por vencido.