Para preservar al manatí que habita en la zona norte de la
provincia de Villa Clara, por vez primera se implementan en Cuba
regulaciones que limitan el acceso a los lugares donde habita el
mamífero.
La reglamentación prohíbe el uso de redes y chinchorros en toda
el área para evitar que los animales enredados en las mallas
perezcan ante la imposibilidad de salir a la superficie para
respirar, también se detiene el deterioro de los fondos marinos y se
preserva la biodiversidad.
En la Bahía Nazábal, en la desembocadura del río Sagua la Chica,
durante los últimos siete años se reportaron 11 manatíes muertos,
cifra que preocupó a la comunidad científica, en todos los casos era
evidente que fueron cazados con redes y luego descuartizados.
José Antonio Santos Mariño, jefe del Departamento Técnico de
Conservación de la Flora y la Fauna en Villa Clara, explicó a la AIN
que lo dispuesto incluye una extensión mayor, porque abarca las
áreas protegidas Las Loras, Lanzanillo-Pajonal-Fragoso, y Las Picúas-Cayos
del Cristo.
Santos Mariño agregó que estas normas se adoptan luego de un
estudio realizado por varias instituciones científicas del país,
sobre la disminución de las poblaciones de manatí, debido a las
muertes reportadas por la acción depredadora del hombre, en
actividades con fines comerciales.
En toda la zona está prohibida la pesca y caza comercial y
deportiva, la entrada a los lugares donde anidan los flamencos
rosados y otros sitios ocupados por especies endémicas y aves
migratorias en período reproductivo.
La puesta en vigor de las nuevas reglas incluye conferencias,
talleres y debates con residentes en los asentamientos costeros.
Los manatíes pertenecen a la familia de mamíferos placentarios
del orden Sirenia, son herbívoros y el único enemigo natural que
tienen es la orca, su disminución en el mundo se debe a la acción
del hombre para comercializar su carne.