La siembra de alimentos en áreas cosechadas de papa es una de las
iniciativas de los agricultores de la provincia de Ciego de Ávila,
para contrarrestar los efectos de la crisis financiera
internacional.
Esta alternativa se basa en plantar boniato, maíz, frijoles y
calabaza para aprovechar la fertilidad que dejan en los campos el
riego de agua y los abonos aplicados a la patata, expresó Rolando
Macías, jefe de Cultivos Varios.
La idea es doblemente ventajosa porque aporta viandas, granos y
hortalizas en pocos meses sin emplear nutrientes industriales, los
cuales cada vez se encarecen más.
Simultáneamente avanza la recogida y transportación de papa hacia
frigoríficos de varias provincias, en una de las mejores campañas de
los últimos años, que debe rendir unas 50 mil toneladas cuando
concluya la recolección en los próximos días.
Las 184 cooperativas de producción agropecuaria y de crédito y
servicios emplean abonos naturales, sobre todo con humus de lombriz,
desechos agrícolas y cachaza azucarera, para ahorrar divisas
entregar más viandas y proteger la naturaleza,
El año anterior los campesinos de la provincia enriquecieron sus
suelos con más de 100 mil toneladas de fertilizantes originales en
tabaco, viandas y hortalizas, cifra que esperan duplicar frente a
los altos precios de los abonos químicos en el mercado mundial.