Café con aroma juvenil

Freddy Pérez Cabrera

Temprano en la mañana Islién Meneses Zamora comienza su guerra diaria contra la broca, un insecto que pretende exterminar los cafetales del Escambray.

Enfundado en su traje de campaña, con un sombrero alón que le protege del sol, este guajiro natural, nativo de Potrero de Güinía de Miranda, recorre varias hectáreas de plantaciones de café. Una a una se va deteniendo en cada trampa tendida para comprobar la efectividad de las técnicas empleadas en el combate contra el voraz gusano.

Jóvenes investigadores de la Estación Experimental de Investigaciones del Café dan los primeros pasos para la producción de vitroplantas de café y otros cultivos para la montaña.

El joven ingeniero agrónomo de apenas 24 años de edad, además de ser un reconocido estudioso de la Estación Experimental de Investigación del Café de Jibacoa, es el secretario del Comité de Base de la Unión de Jóvenes Comunistas.

"La función de nuestro centro es respaldar, desde el punto de vista científico, el desarrollo cafetalero de los tres territorios centrales, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Villa Clara, además de atender la provincia de Pinar del Río", explica Islién.

"En la actualidad, seis militantes integran el Comité de Base y trabajamos con otros tres para su incorporación a las filas de la UJC, y te puedo asegurar que en los 25 años de la estación los jóvenes siempre hemos desempeñado un rol protagónico, tanto en la experimentación como en el resto de las actividades, donde también somos una fuerza de vanguardia, afirma.

"La investigación lleva mucha consagración, a veces un resultado hay que trabajarlo varios años, sin embargo es un mundo apasionante; ahora estamos enfrascados en el enfrentamiento a la broca mediante el empleo de medios biológicos como hongos, porque somos abanderados de la agricultura sostenible", expresa el joven ingeniero.

Como secretario del Comité de Base, Islién se preocupa por la constante capacitación de cada uno de los militantes, pues como él dice, no se concibe a un trabajador de un centro científico que no se supere. En eso da el ejemplo, hoy cursa una Maestría en la Universidad de Cienfuegos, a la vez que imparte clases en la Facultad de Agronomía de Montaña.

LA GAVIOTA DE JIBACOA

Marisol Pérez Fundora es conocida en Jibacoa y sus contornos como la Gaviota, debido a que desde pequeña gustaba de jugar y correr junto a sus amiguitos dentro de los cafetales, razón por la cual la comparaban con Margarita Rosa de Francisco, la actriz colombiana que protagonizó la novela Café con aroma de mujer.

Tal vez de ahí le venga a la presidenta de las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ) de la Estación Experimental del Café, de Manicaragua, su afición por este cultivo. Le apasiona lo que hace. En los 9 años de labor en el centro ha participado, junto a otros jóvenes, en investigaciones de gran impacto, lo que ha motivado el reconocimiento del Comité Nacional de la UJC y del Forum Nacional de Ciencia y Técnica.

Desde la fundación de la institución, 22 integrantes de las BTJ han recibido el sello Forjadores del Futuro, y el pasado año el colectivo también se hizo acreedor de tan alto galardón, lo cual los llenó de orgullo y compromiso, expresa Marisol.

En estos momentos las BTJ están empeñadas en proyectos relacionados con el mejoramiento genético del café, que les permitirán obtener variedades más resistentes afirma la joven, quien es técnico en Agronomía y cursa el 4to. año de esa carrera gracias a la universalización de la enseñanza.

RETOS DEL LOMERÍO

Si de retos se trata, para la militancia del Comité de Base del prestigioso colectivo no hay otro más importante que motivar y captar a nuevos jóvenes del municipio para el trabajo en la montaña.

No todo el mundo es como Inolberto Delgado Pérez, quien llegó allí siendo casi un niño y aún permanece en la entidad, en la cual labora como obrero al frente de un área experimental, apunta Marisol.

Delgado es Vanguardia Nacional del Sindicato de la Ciencia y viaja diariamente desde Manicaragua, donde reside.

Para este militante del Partido, su vínculo con los jóvenes es permanente. "Fueron los muchachos quienes me motivaron a estudiar. Primero hice el grado 12 y ahora curso el segundo año de Ingeniería Agrónoma en la sede de Jibacoa. A ellos y a la organización juvenil debo casi todo lo que soy, asegura Inolberto", quien además de obrero es auxiliar de investigación.

 

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