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Los presidentes de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, y de Venezuela, Hugo
Chávez, propusieron hoy aquí medidas revolucionarias para impulsar
proyectos binacionales, además de defender una hoja de ruta que guíe
las relaciones entre Caracas y Teherán.
Chávez y Ahmadinejad encabezaron la segunda ronda de
negociaciones de las comisiones de sus respectivos países que
procuran estudiar vías para profundizar los nexos en las áreas
industrial, comercial, turística, cultural, científica, política y
otras.
En ese sentido, pidieron acelerar las inversiones conjuntas y
completar los proyectos industriales a partir de medidas
revolucionarias que ayuden a diseñar las relaciones a largo plazo,
incluso en el ámbito energético y bancario.
Al insistir en una hoja de ruta para desarrollar los vínculos, el
presidente de este país persa habló de las posibilidades de oro y
sin par con las que hoy cuentan estos dos países revolucionarios.
Mientras que el mundo y el sistema capitalista estén en crisis,
tenemos que regalar a nuestros pueblos esperanza y alegría a través
de medidas rápidas y amplias de cara al impulso de las relaciones,
dijo.
Ahmadinejad alertó de la oposición al progreso de países
independientes y revolucionarios, y aseguró que ellos (las grandes
potencias) están incómodos con el progreso de Irán y Venezuela.
Lo que quieren es que siempre seamos débiles y dependientes,
aseguró, al remarcar que la existencia del grande y poderoso país
que es Venezuela está en pro de los ideales de la Revolución
Islámica y de la Revolución Bolivariana.
Chávez resaltó las oportunidades y capacidades que exhiben las
dos naciones para fortalecer la cooperación, en especial con América
Latina, y dijo que, de utilizarse, podría beneficiar a todos.
Asimismo, fue reiterativo en criticar a los causantes de la
crisis financiera global, aún cuando -advirtió- nos ofrece
oportunidades y abre puertas nuevas, así que la celebramos.
El líder bolivariano afirmó ayer en esta capital que el mundo
unipolar se acabó y se abre paso uno multipolar, mientras valoró la
inauguración de un banco irano-venezolano como señal de la
cooperación entre naciones del Sur desafiantes del hegemonismo
imperial.
Igualmente, aseguró que las relaciones entre Caracas y Teherán
desembocaron en un frente revolucionario común que ayudará a
reforzar la cooperación para no depender del comercio mundial.
Según la agencia oficial IRNA, Ahmadinejad aceptó la invitación
de Chávez para visitar Venezuela en mayo, en lo que el líder
bolivariano calificó de gesto de respeto hacia los acuerdos de
colaboración mutua.
Agregó que los dos gobiernos tomaron decisiones importantes que
constituyen un escudo ante la crisis internacional, y acordaron
elaborar un nuevo mapa estratégico 2010-2020, que contempla la
soberanía alimentaria, pues busca impulsar la producción agrícola.