Zurich, Suiza, 4
de abril (PL). — La orquesta cubana Los
Van Van probó aquí de nuevo su poder de convocatoria con un
concierto de más de dos horas al que asistieron más de mil personas,
sin que decayera un instante el contagio trepidante del ritmo.
La sala Volkhaus estaba repleta de un público mixto, integrado
por suizos y cubanos residentes en este país europeo, donde se han
multiplicado las escuelas de salsa y surgido grupos cultores de las
ruedas de casino, un baile en parejas y grupos con el son como base
de pasos que se entretejen en disfrute permanente.
El espectáculo, ofrecido el jueves último, incluyó varios de los
éxitos de esta agrupación que dirige Juan Formell desde hace más de
tres décadas, con números como Arrasando, Un tumbao y Mi songo, y
otros de su CD más reciente, producido en 2008.
En este último caso, las nuevas piezas fueron un gancho de
seducción, un anticipo del álbum que tendrá su salida oficial en
Suiza durante el festival de música Caliente, con sede en esta misma
ciudad en julio venidero.
Al concierto asistieron varios funcionarios de la misión
diplomática de la isla acreditada en Berna.
Los Van Van tienen aquí cimentado un espacio propio, ensanchado
con sus giras anuales que los suizos esperan con deleite.