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El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, advirtió hoy que la
oposición persiste en sus intentos de desestabilizar a su gobierno y
al país para evitar los comicios del 26 de abril próximo.
Se busca el uso de la mentira para debilitar la imagen del jefe
de Estado y del ejecutivo con miras a no llegar a las elecciones,
pues las encuestas revelan que ganaré con amplia ventaja, resaltó
Correa al presentar su informe semanal de labores, desde El Empalme,
provincia de Guayas.
Puntualizó que este tema se analiza en la administración, pero no
puede adelantar nada por ahora e instó a la ciudadanía a no dejarse
engañar por los farsantes de siempre que en época electoral recurren
a mentiras para tratar de captar adeptos.
Hay un grupo de oposición y hasta servicios extranjeros que
traman alguna fechoría para desestabilizar a la administración,
porque no han podido hasta ahora acabar con el amplio respaldo que
tiene este proceso de la Revolución Ciudadana, aseveró.
Se trata de una acción desesperada, de crear falsos escándalos y
mentiras que apuntarían a manchar hasta mi dignidad, destacó.
Correa criticó igualmente las promesas de campaña del candidato
presidencial Lucio Gutiérrez, líder del partido Sociedad Patriótica
(PSP), quien dice que con Lucio no subieron los precios durante su
mandato (2003-2005).
No caigan en esa trampa de los farsantes de siempre porque los
precios siempre suben; tienen que ver cuánto cuestan ahora las cosas
y cuánto ganamos, alertó.
A modo de ejemplo, recordó que durante el gobierno del derrocado
Gutiérrez (2003-2005) las empleadas domesticas ganaban 80 dólares
mensuales y ahora su salario es de 200 dólares.
Cuando esa persona estaba en el poder los ingresos que se
obtenían por la venta del petróleo eran para pagar deuda externa,
ahora se destinan a mejorar la educación y la salud, enfatizó.
Finalmente, dijo que el país avanza con la Revolución Ciudadana,
pero de la ciudadanía depende la decisión el 26 de abril, en las
urnas, de continuar con el cambio, rescatar la educación, la
vialidad, el petróleo, de acabar con la impunidad bancaria, o volver
al pasado.