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Gobierno y médicos públicos y dominicanos atrincherados

SANTO DOMINGO, 26 de marzo (PL).— Pasado, sin que la sangre fluyera, el pronosticado choque entre médicos públicos y las autoridades dominicanas, ambos siguen atrincherados, los primeros en el todo o nada y, las segundas en su negativa a ceder.

La versión oficial culpa al Colegio Médico Dominicano (CMD) de haber desestimado el acuerdo explícito de reunirse con una comisión oficial, integrada por un secretario sin cartera y el asesor presidencial.

Centenares de médicos públicos marcharon la víspera, por primera vez este año, hacia el Palacio Nacional en demanda de alzas salariales, pero se dispersaron tras conocer que no serían recibidos por el presidente Leonel Fernández.

El presidente del CMD, Waldo Ariel Suero, advirtió la semana pasada que ese gremio prepara "medidas más contundentes" y "sorpresas" en su campaña de presiones para que el Ejecutivo satisfaga sus reivindicaciones.

La pretensión parece estar en un callejón sin salida por las encontradas posiciones de las partes: el CMD demanda el aumento de inmediato y la presidencia aclaró hoy que cualquier aumento estará incluido en un programa de aumento general de salarios.

El gobierno espera que "se produzcan propuestas concretas (...) serían asimiladas por las comisiones que trabajan en el sector gubernamental para resolver (...) la gestión de los recursos humanos en el área de salud", dice un comunicado de la Presidencia.

Por su parte, el secretario (ministro) de Salud, Bautista Rojas, fue más lejos y aseguró que no habrá aumento debido a la crisis económica y advirtió que los galenos que no cumplan con su trabajo serán sancionados.

Añadió que en los hospitales públicos hay "médicos que no asisten a cumplir con sus labores", situación sin resolver debido "a la negativa de los actuales directivos del CMD a discutir medidas disciplinarias".

Añadió que existen casos de médicos que se hacen sustituir por otros, situación que, aseguró Rojas, derivará en el despido de los unos y la contratación de los otros.

De su lado, la directiva del CMD condicionó su asistencia a una negociación a la presencia del presidente Fernández en la parte oficial.

Desmedida o no, la exigencia resulta difícil de cumplir pues implicaría una concesión que el mandatario, que ni siquiera alude al conflicto, no está en condiciones de hacer.

 

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