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China expresó su profundo disgusto ante una resolución del Congreso
estadounidense sobre Taiwán, por considerarla una injerencia en sus
asuntos internos.
La resolución fue aprobada para conmemorar el 30 aniversario de
la promulgación de la Ley sobre Relaciones con Taiwán, mediante la
cual Washington está comprometido a suministrar armamentos a esa
isla para un eventual enfrentamiento con la parte continental.
Según el portavoz de la cancillería, Qin Gang, las autoridades de
Beijing están profundamente insatisfechas y han presentado una
solemne protesta sobre esa resolución.
Qin recordó que su país nunca le ha reconocido validez a esa Ley
aprobada por el Congreso en 1979, y desde un principio expresó su
resuelta oposición a ella.
El funcionario dijo que Estados Unidos debe seguir las normas
básicas que orientan las relaciones internacionales y los tres
comunicados conjuntos chino-norteamericanos y dejar de usar el tema
de Taiwán para interferir en los asuntos internos de China.
La aprobación de la resolución es el más reciente de los
episodios de fricción en las relaciones entre los dos países, no
obstante el reciente intercambio de visitas a ambas capitales de los
respectivos jefes de las dos diplomacias.
El Pentágono afirmó en un informe divulgado ayer que China está
desarrollando tecnologías perturbadoras en los terrenos de la guerra
nuclear, espacial y cibernética, que pudieran alterar la balanza
militar en Asia y otras regiones.
El gobierno chino publicó recientemente su Libro Blanco sobre la
Defensa correspondiente a 2008, en el que da cuenta de los objetivos
del desarrollo de sus fuerzas armadas, sin ambiciones territoriales
o amenazadoras hacia otros países.
Recientemente, China sorprendió a un buque de la armada
estadounidense realizando operaciones de espionaje en aguas cercanas
a la meridional isla china de Hainán, lugar donde existe una
importante base naval.