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En frontal discrepancia con el presidente estadounidense Barack
Obama, Rusia propuso hoy convocar una conferencia internacional
sobre la creación de una moneda mundial única, confirmó una fuente
del Ministerio de Asuntos Exteriores.
El vicecanciller Andrei Denisov afirmó que la iniciativa busca
convertir en hechos la idea de crear una nueva unidad de pago o
moneda mundial.
Moscú sugiere que en ese foro internacional participen
representantes de gobiernos y expertos, dijo el diplomático citado
aquí por la emisora Radio Mayak.
Denisov consideró necesario conseguir que todos los agentes de
los mercados económicos y financieros mundiales lleguen a un
consenso en este punto para que el proyecto prospere.
La introducción de la moneda mundial única es un objetivo a largo
plazo, y aún no se ha fijado la fecha ni el lugar de la reunión
propuesta por Moscú, agregó.
Empero, insistió, no se debe dar largas al asunto. Podría ser un
paso después de la cumbre del Grupo de los 20 en Londres y la
conferencia al más alto nivel de la ONU.
Como parte de las iniciativas de cara a la cumbre del G-20 en
Londres el 2 de abril, el Kremlin propuso encomendar al Fondo
Monetario Internacional (FMI) estudiar la posibilidad de introducir
una moneda de reserva internacional.
La parte rusa sugirió que podrían utilizarse a tales efectos los
derechos especiales de giro (DEG) del FMI, los cuales ya sirven como
divisa de refugio para algunos países, comentó la radioemisora.
Un peso completo de las finanzas mundiales como China respaldó
esta semana la iniciativa rusa de crear una alternativa
internacional frente al dólar.
El presidente del Banco Popular de ese país, Zhou Xiaochuan,
señaló que la introducción de una divisa supranacional, estable y no
vinculada a un país concreto, beneficiaría al sistema financiero
mundial.
Aclaró, al mismo tiempo, que este objetivo es un proyecto a largo
plazo que requiere perspicacia y resolución por parte de la
comunidad mundial, según la estación de radio.
En Washington, el jefe de la Casa Blanca reiteró que no hay
necesidad de introducir una nueva moneda global.
El dólar se fortaleció y los expertos consideran fuerte la
economía estadounidense, enfatizó Obama.
Optimista, el mandatario argumentó que la economía estadounidense
ya entró en fase recuperativa, y dijo que una prueba de ello es el
proyecto de presupuesto federal para el año financiero 2010,
elaborado por su administración.