.— El partido líder de
Malasia vive hoy momentos decisivos en su congreso anual, llamado a
decidir sustanciales cambios para preservar su relevancia en el
país.
Casi cinco mil delegados reunidos en sesión plenaria están
convocados a avalar a Najib Razak en la presidencia de la
Organización Nacional de Malasios Unidos (UMNO), fuerza principal
del Frente Nacional (Barisan Nacional-BN), la coalición gobernante
desde la independencia en 1957. De los participantes, dos mil 509
pertenecen a la asamblea principal en representación de tres alas
que encarnan los intereses generales, la juventud y las mujeres.
Asisten invitados 45 partidos políticos de 42 países y miembros
de 63 clubes de UNMO en el extranjero.
El Congreso eligió a los jefes de las alas, entre ellos a Khairy
Jamaluddin, yerno del saliente presidente de UMNO y jefe del
gobierno, Abdullah Badawi, para dirigir a los jóvenes.
El cargo recae tradicionalmente en el considerado delfín del
líder del país con vista a la sucesión, recordaron comentaristas de
la prensa local, pues por convención el presidente de la principal
fuerza política es el jefe del gobierno.
La UMNO está enfrascada en un proceso de cambios adelantados por
el propio Badawi tras el revés sufrido en las últimas elecciones
generales, cuando el Frente Nacional vio reducida la cómoda mayoría
de la cual disfrutó por más de cinco décadas.
Su ahora sucesor, Najib Razak, ha hecho del cambio el lema de su
campaña con vista al Congreso en un intento de despejar la imagen de
la agrupación, blanco de críticas por problemas de corrupción
política e inequidades raciales respecto a las minorías china e
india.
A juicio de Abdullah Badawi, ha llegado el momento de dar a los
miembros de UMNO mayor libertad para escoger directamente a sus
líderes, criterio que para los analistas apunta hacia la liquidación
de la compra-venta de votos.
Por otra parte, ello eliminaría prácticas que impiden el acceso a
aquellos sin posición y menores recursos, dijo en su último discurso
presidencial. Badawi invitó también a reformar las normas y
procedimientos del partido en aras de mayor disciplina y, sin dejar
de representar a los malasios y bumiputras, alejarse de las
posiciones extremistas.
Señaló que UMNO se ha visto enfrentada a una situación de vida o
muerte y que su destino descansa en manos de la actitud de sus
miembros y líderes, tras lo cual instó a concentrarse en lo que une
al país y a dejar atrás las diferencias.