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El excandidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que
para resolver los problemas migratorios y de la inseguridad
fronteriza es indispensable una relación entre Estados Unidos y
México basada en la cooperación para el desarrollo.
Así opinó en una carta dirigida a la secretaria de Estado de la
vecina nación, Hillary Clinton, quien concluye hoy una visita
oficial de dos días a México.
En la misiva, el llamado presidente legítimo por un amplio sector
popular, subrayó que "el uso de medidas coercitivas" no va a
resolver ni los problemas migratorios ni de seguridad de la zona
limítrofe común.
Consideró un error combatir con más militares y armamentos la
criminalidad y la violencia cuyas causas son la corrupción y la
impunidad.
Destacó que la solución al flagelo de la delincuencia es rescatar
al Estado y aplicar un nuevo modelo económico de tal manera que se
garanticen mejores condiciones de vida y de trabajo para las
mayorías.
Aseguró que millones de ciudadanos "luchamos cotidianamente por
hacer realidad la justicia y la democracia en México", un asunto que
le concierne sólo a México resolverlo.
Recordó en la carta dirigida a la alta funcionaria del gobierno
estadounidense que el secuestro del estado mexicano comenzó cuando,
hace poco más de dos décadas, unos 30 traficantes de influencias y
políticos corruptos aplicaron el neoliberalismo.
Desde entonces la economía no ha crecido, en cambio han ido en
aumento la violencia, la corrupción y la impunidad, resaltó.
"Y esta política de pillaje que ha enriquecido a una minoría de
manera exagerada y obscena, como no ha sucedido en ninguna otra
parte del mundo, ha condenado al pueblo de México al destierro y a
la sobrevivencia", afirmó.
López Obrador remarcó que enfrentar con la fuerza y la
militarización los dos problemas citados que aquejan gravemente a
México "es un error".
La solución, reiteró el político, pasa, necesariamente, por
rescatar al Estado, por cambiar el actual modelo económico y por
garantizar mejores condiciones de vida y de trabajo a la población.
"Como en su momento se lo hicimos saber al presidente Barack
Obama, sostenemos que la solución al fenómeno migratorio y a la
inseguridad no se encuentra en la construcción de muros ni en la
militarización de la frontera, sino en el desarrollo económico y
social de México.
"Por eso es indispensable que la relación entre México y Estados
Unidos se afinque en la cooperación para el desarrollo y no en el
uso de medidas coercitivas".
Existe en México, concluyó López Obrador, "un movimiento
ciudadano fuerte y la voluntad de muchos otros mexicanos decididos a
impedir cualquier actitud intervencionista y a defender nuestro
derecho como nación libre y soberana".