PRAGA, 25 de marzo.— Las turbulencias políticas desatadas en
Praga por la caída del Gobierno conservador de Mirek Topolanek, que
preside este semestre la Unión Europea (UE), no traen buenos
augurios para el Tratado de Lisboa de la Unión Europea, que la
República Checa aún ha de ratificar.
Según EFE, durante su intervención hoy en el Parlamento Europeo,
Topolanek, atribuyó a la oposición socialdemócrata checa toda la
responsabilidad por lo que pueda acontecer con el documento
comunitario, pendiente de aprobación en el Senado de Praga.
Ayer, una moción de censura impulsada por los socialdemócratas de
Jiri Parobek derribó a la coalición encabezada por Topolanek, que
mañana presentará su dimisión ante el presidente del país, apenas
dos años después de iniciar su mandato y en la mitad de la
presidencia semestral checa de la UE.