La
Corte Suprema de EE.UU. acaba de rechazar la solicitud del
terrorista internacional Luis Posada Carriles, cuyos abogados
mafiosos de Miami solicitaban se descarte el proceso migratorio de
El Paso, Texas, bajo el pretexto de que el gobierno usó
procedimientos engañosos para elaborar una causa contra él.
Con la decisión del más alto tribunal del país, se mantiene la
orden de la Corte de Apelación de Nueva Orleans para que el
delincuente internacional y ex agente de la CIA, sea juzgado bajo
cargos de haber mentido a las autoridades federales en su intento
del 2005 por obtener la ciudadanía norteamericana.
La decisión que lleva el número de caso 08-1080 a nombre de
"Carriles Luis P." ha sido anunciada, sin una palabra que lo
justifique, en medio de decenas de otras solicitudes denegadas.
Esta nueva maniobra dilatoria para evitar una extradición a
Venezuela o Panamá, fue presentada ante la Corte Suprema en enero
pasado, por Arturo V. Hernández, el defensor mafioso de Posada.
Tres días después de que el Gobierno de Panamá asegurara, en
octubre del 2008, su intención de reclamar la extradición del
terrorista, la Corte de Apelación de Nueva Orleans ordenó que este
sea de nuevo enjuiciado en El Paso, Texas, ante la misma jueza
Kathleen Cardone, quien lo liberó.
Una portavoz del Departamento de Justicia, Laura Sweeney,
contactada en Washington por The New York Times al principio de
enero, se negó rotundamente a comentar el caso.
Hasta ahora, el secretario del Departamento de Justicia, Eric
Holder, no ha contestado una solicitud de Livio Di Celmo, hermano de
Fabio Di Celmo —asesinado en La Habana en 1997 por un mercenario
contratado por Posada— para que sea arrestado de inmediato y
enjuiciado por terrorismo, o que resulte extraditado.
En su fallo, la Corte de Apelación de Nueva Orleans se abstuvo de
ordenar la detención del terrorista que sigue en libertad en Miami,
donde ha participado impunemente en actividades públicas, varias de
ellas convocadas por grupos criminales o simpatizantes del terror
que siguen tolerados por el FBI y la Fiscalía federal —a pesar del
cambio de administración federal.
El Gobierno de Venezuela, reclama con insistencia desde hace
cuatro años la extradición de Posada para que sea juzgado en
relación con la explosión en pleno vuelo de un avión cubano,
ocurrida en 1976, hecho en el que murieron las 73 personas que
viajaban a bordo de la aeronave.
A la reivindicación de Venezuela se añade ahora la de Panamá,
cuyo Tribunal Supremo declaró ilegal y anticonstitucional la
liberación, en el 2004, del terrorista y de otros tres connotados
asesinos cubanoamericanos por la ex presidenta Mireya Moscoso.
Desde el arresto de Posada Carriles en el 2005, los fiscales
antiterroristas federales, han multiplicado los procedimientos de
dilación para evitar la extradición del viejo colaborador de la CIA.