Jóvenes de ayer y hoy, vinculados con las transformaciones
económicas y sociales de la Isla de la Juventud, tras el paso de
devastadores huracanes, protagonizaron un emotivo encuentro en Nueva
Gerona.
En un acto de permanente marcha del brazo de la historia,
evocaron los mártires y vivificaron el pasado quienes hicieron de
los campos jardines citrícolas, levantaron la torre de televisión,
construyeron carreteras, puentes, presas y escuelas, entre otras
obras, sin renunciar a la alegría juvenil.
El Doctor en Ciencias, Leopoldo Rabelo, ex dirigente en la década
de los años 60, recordó la proeza de aquellos muchachos que
asfaltaron manualmente el camino que asciende a la loma donde estuvo
enclavada hasta el 30 de agosto pasado la torre de televisión,
abatida por el ciclón Gustav.
Resaltó el ejemplo del Alejandro Suárez, trabajador bancario,
quien -siguiendo los pasos de su abuelo- llegó al territorio a
vincularse a las labores agrícolas, a pesar de sus padecimientos
hepáticos o su reciente operación de apendicitis.
Momento especial fue el rodaje del documental Una Isla en el
tiempo, de Luisa Herrera, realizado por Mundo Latino, en el cual se
grafica el papel de la juventud cubana movilizada en aquellos años,
cuyos testimonios patentizan que la Revolución es un permanente
reto, un permanente combate.
Previo al encuentro, se entregaron carnés de la Unión de Jóvenes
Comunistas a 50 muchachos, frente al museo municipal, antiguo
ayuntamiento y la más vetusta instalación del centro histórico
adonde los domingos concurría José Martí al pase de lista, en
calidad de reo político.