Universitarios y jóvenes cubanos resaltaron hoy el ejemplo del
revolucionario Julio Antonio Mella en el aniversario 106 del
natalicio de quien fue un constante luchador contra los opresores de
su pueblo.
Centenares de centros estudiantiles de este país caribeño
realizaron actos matutinos especiales para destacar las cualidades y
la actitud de una de las figuras cimeras en la historia de Cuba.
Durante la evocación del héroe, varios de los oradores
coincidieron en apuntar su paso por la Universidad de La Habana
donde fue alumno de Derecho y Filosofía, y la capacidad de organizar
a las masas.
Testimonios de sus contemporáneos indican que tras dos décadas de
nacido, el 25 de marzo de 1903, Mella era un joven de seis pies de
estatura, pelo negro y ensortijado, mirada profunda, sonrisa
cautivadora y con el don de los líderes.
En diciembre de 1922, fundó la Federación Estudiantil
Universitaria, protagonista antes y ahora del proceso cubano, y casi
un año después organizó el primer Congreso Nacional de Estudiantes.
Creó más tarde, en las aulas de la Facultad de Derecho, la
Universidad Popular José Martí, un espacio en el cual se vincularon
estudiantes, trabajadores e intelectuales animados por el afán de
enseñar y aprender.
El lazo con los trabajadores convirtió a Mella en líder de la
clase obrera pues las masas seguían los pensamientos de ese hombre,
defensor de la causa de los oprimidos, enemigo del tirano Gerardo
Machado, gobernante cubano, y del imperialismo estadounidense,
consta en su rica biografía.
Para enfrentar este mal, dio vida a la Liga Antiimperialista y
fundó además, junto a Carlos Baliño, el primer Partido Comunista de
Cuba.
Su compatriota Pablo de la Torriente Brau, señaló que Mella,
asesinado en México el 10 de enero de 1929, devino "síntesis
perfecta de la audacia y la abnegación en la lucha por la justicia
social y el ejemplo formidable de lo que debe ser un hombre
revolucionario".