Piezas de notable valor histórico se exhiben fuera o dentro de
las vitrinas de la instalación, como el avión Sea-Fury pilotado por
los aviadores Enrique Carreras y Bourzac; los grados e insignias del
capitán Silva Tablada; los zapaticos blancos de Nemesia Rodríguez y
el uniforme de Eduardo García, quien antes de morir ametrallado
escribió con su sangre el nombre de Fidel.
Otras muchas evidencias materiales testimonian los hechos que 48
años después continúan atrayendo la atención de personas de todos
los confines del mundo, como el mismísimo documental Muerte al
Invasor. Todos forman parte del memorial dedicado a la batalla
librada por el pueblo cubano contra los mercenarios en abril de
1961.
Bárbara Sierra, directora de la instalación, dijo a Granma
que en el 2008 el Museo recibió un total de 54 335 visitantes, con
lo cual se rebasa con creces el millón de personas que en estos 33
años, desde la inauguración oficial de la instalación, conocieron
más sobre los épicos sucesos. "Esa comprobación representa mucho
para nuestro colectivo, pues cada vez el volumen se multiplica",
reconoció Bárbara.
Anuncia que en el aniversario 48 de la acción, el Museo rendirá
homenaje a la Compañía ligera de combate, vanguardia del Batallón de
la Policía, al frente de la cual venía precisamente Artemio Carbó
Ricardo. La muestra recoge, además, la carta enviada a su madre por
José Manuel Lazo de la Vega, caído en suelo de Girón, y en la que
apunta que "... mientras más recordemos el pasado más luchamos por
el presente y aún más por el futuro, que será en definitiva mucho
mejor... ". Se trata de la fuerza que primero choca con el enemigo
el día 19 de abril, que no cedió terreno a pesar de que los
mercenarios habían tomado posiciones y contaban con buen armamento:
tanques, morteros, bazukas, ametralladoras. Lucharon, como se dice,
a pecho descubierto, pues en aquellas dos pequeñas franjas de
terreno entre el monte y la costa no había dónde parapetarse.
Admite Bárbara que, entre las muchas personalidades recibidas en
el Museo, el colectivo recuerda con especial agrado a Fidel, sobre
todo su visita del 11 de abril de 1996.