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El escritor uruguayo Eduardo Galeano, quien vino a México a
presentar su nuevo libro Espejos, dijo que hoy existe el mejor
momento para que Latinoamérica recupere su independencia, ante la
pérdida de poder y autoridad de Estados Unidos.
En declaraciones a periodistas nacionales, Galeano denunció la
falta de honestidad que existe para informar sobre la realidad de
América Latina.
Agregó que la gran prensa calla más de lo que dice y se refirió a
como ignoran las tantas cosas buenas que ocurren, por ejemplo, en
Cuba, Venezuela o Bolivia, que ni se mencionan.
Calificó como los casos más escandalosos de satanización por
parte de los fabricantes de opinión, los de los presidentes,
venezolano Hugo Chávez y de Bolivia, Evo Morales, con quienes se
puede discrepar, pero ello no justifica que se comentan estafas
colosales en los medios.
El tema de la reelección en cuanto a Venezuela y Bolivia lo
presentan como una mala palabra, cuando ello ocurre normalmente en
muchos sistemas políticos de Europa e incluso en Estados Unidos,
comentó.
Al referirse al universo que abarca su nueva obra, que calificó
como un libro de contrahistorias, Galeano apuntó que actualmente
existe un mundo despistado, en el que Latinoamérica se manifiesta
como rica en contradicciones.
Lo que debemos subrayar por encima de todo, opinó, es que América
Latina es el reino de la diversidad; lo mejor que tenemos y que no
debe asustar a nadie.
Al retomar el contenido de Espejos, que a su vez presentará en el
estado de Veracruz, añadió que se trata de una narración de lo
inabarcable, una serie de historias chiquitas sobre quienes no están
en los libros: los excluidos, los despreciados.
El autor uruguayo se refirió a la vez a la elección de Barack
Obama como presidente de Estados Unidos, lo que consideró como una
excelente noticia desde el punto de vista de la discriminación
racial.
Tras mencionar que en el Hemisferio Occidental unos ven a Obama
como una oportunidad y otros no tanto, Galeano manifestó que, en su
caso, no vislumbra que se trate de un protagonista para un cambio
profundo en la política universal.
Afirmó que en su obra más reciente también se refiere al horror
del racismo en Estados Unidos, con una vieja historia que comienza
con los nativos americanos y termina con los mexicanos y todos los
diferentes a los blancos, con los negros como lo peor.