.—
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, comenzará
hoy una visita oficial a México, la primera que realiza a un país
latinoamericano tras la toma de posesión de su cargo.
La visita de Clinton ocurre en medio de un clima de tensión a
causa de la violencia del narco en las zonas limítrofes de México
con Estados Unidos, así como por el tema del autotransporte de
carga. Estados Unidos decidió reforzar su personal en la frontera
con México a causa de la criminalidad que engendran los carteles de
la droga en los estados norteños de este país.
Según el gobierno estadounidense, llegarán más agentes y
armamentos para impedir que la violencia del narco trasgreda la
línea divisoria de ambas naciones.
Ante estos anuncios, así como por las denuncias de funcionarios
norteamericanos sobre corrupción en el seno del gobierno mexicano
que facilita la narcocriminalidad, el presidente, Felipe Calderón,
afirmó que también existe entre funcionarios de Estados Unidos.
Recordó hace dos semanas, que ese país es el mayor consumidor de
drogas del mundo, sin embargo ningún funcionario del Estado es
enjuiciado por eso.
Por otra parte, en el plano comercial, México anuló los aranceles
preferenciales a casi un centenar de productos estadounidenses a
causa de la prohibición de la entrada de camiones de carga mexicanos
al territorio vecino.
Ante tal contexto, diputados de la Comisión de Relaciones
Exteriores destacaron que esta primera reunión formal entre ambos
gobiernos debe sentar las bases para una nueva relación.
El presidente de la Comisión, Gerardo Buganza, subrayó que en
este momento la relación se concentra en el problema de los
transportistas y de las armas que pasan en la frontera.
Se dice que las armas provenientes de Estados Unidos abastecen a
casi el 90 por ciento de los cárteles de la droga mexicanos.
Sin embargo, Buganza aseguró que el tema migratorio sigue siendo
un gran lastre en los nexos de ambas naciones.
Por ello, los legisladores afirmaron que la visita de Clinton,
debe propiciar el relanzamiento de una reforma migratoria que
beneficie a millones de trabajadores indocumentados.
Él próximo 16 de abril también llegará a México el presidente
estadounidense, Barack Obama.