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El opositor Partido Socialdemócrata Checo (PSC) somete hoy a una
moción de censura al gobierno de Mirek Topolánek, como consecuencia
del escándalo relacionado con el diputado Petr Wolf, sospechoso de
malversación de subvenciones públicas.
Según Radio Praga, al jefe de la socialdemocracia, Jirí Paroubek,
le molestó la intervención de Topolánek en el caso con el fin
proteger a Wolf ante los medios de prensa.
Para derrumbar al gobierno, la oposición requiere 101 votos en la
Cámara de Diputados.
En caso de una caída del gabinete, el oficialista Partido Cívico
Democrático (ODS) convocará a elecciones lo antes posible, indicó la
víspera el Primer Ministro.
De acuerdo con la fuente, Topolánek rechaza seguir al frente del
gobierno en dimisión hasta que termine la presidencia checa de la
Unión Europea.
El escándalo salió a la luz la pasada semana cuando la televisión
transmitió un reportaje sobre Wolf, en el cual se conoció la
intervención del jefe del gobierno en el caso a través de un pedido
a su asesor Marek Dalík para que intercediera por el parlamentario.
Topolánek reconoció ante un grupo de periodistas la solicitud
formulada a Dalík para que evitara la presión de la prensa sobre el
implicado.
El legislador pertenece a la bancada socialdemócrata, pero en los
últimos tiempos apoya en la cámara baja los proyectos del ODS.
Pese a las consecuencias que el caso podría traer al gobierno, el
Primer Ministro afirmó que los medios de comunicación desataron una
cacería de brujas cuando en el fondo podría tratarse de una simple
infracción.
Wolf, en manos de la justicia, es procesado por su presunta
implicación en el desfalco de unos 400 mil euros del subsidio
estatal.