.—
Nada ni nadie podrá frenar los cambios profundos en Latinoamérica en
beneficio de los pueblos, aseguró en esta capital el presidente de
Ecuador, Rafael Correa, quien concluye hoy una visita oficial de dos
días a Paraguay.
Tras recibir el collar Mariscal de Francisco Solano López,
considerada la máxima distinción paraguaya, Correa realzó los
momentos cruciales que vive la región impulsados por una nueva
generación de mandatarios que han focalizado su acción en la
justicia social.
Este viraje de la historia, estos espacios democráticos,
participativos, incluyentes, se identifican con un profundo
humanismo, destacó el gobernante ecuatoriano durante la citada
ceremonia en el Palacio de Gobierno.
El visitante se refirió posteriormente a los convenios que
rubricó con su homólogo paraguayo, Fernando Lugo, los que, recalcó,
serán pactos que se ejecutarán para beneficio de nuestros pueblos y
para actuar juntos en el concierto internacional.
No serán simples documentos para perpetuar en una foto ni dejar
olvidados en los archivos, aseguró.
Los dos jefes de Estado suscribieron varios acuerdos de
cooperación relacionados con asuntos migratorios y consulares,
temática medioambiental y restitución de bienes culturales, entre
otros.
Este martes el titular del Ejecutivo ecuatoriano viajará
acompañado del mandatario anfitrión al sureño departamento de Itapúa,
conocido como el granero de Paraguay, donde está previsto se reúna
con empresarios y productores locales.