LONDRES, 23 de marzo.— Abogados del gobierno de Estados Unidos
intentaron que un residente británico detenido en la ilegal cárcel
de Guantánamo firmara un acuerdo, diciendo que nunca había sido
torturado y que no hablaría a los medios sobre ello, condiciones
impuestas para ser liberado.
Los abogados también querían que Binyam Mohamed, un ciudadano
etíope que estuvo preso más de cuatro años, admitiera su culpa para
obtener la excarcelación, aunque nunca fue acusado por un delito,
según los documentos formulados por dos jueces que participaron en
el caso en la Corte Suprema británica.
Los textos, relacionados a un fallo que emitieron los magistrados
en octubre, revelan que el Ejército yanki quería que Mohamed
aceptara no demandar a EE.UU. ni a ninguno de sus aliados. También
pretendía que cualquier derecho de indemnización fuera asignado al
gobierno estadounidense, según informó Reuters.
"El acusado acepta no participar ni apoyar de ninguna manera un
litigio o desafío, en ningún foro, contra Estados Unidos o cualquier
otra nación o funcionario de alguna nación, ya sea militar o civil",
estableció un acuerdo borrador redactado por abogados de la Casa
Blanca en el 2008.
"El acusado asigna a Estados Unidos todos los derechos legales
para firmar y presentar cualquier documento, moción o alegato
necesario para implementar esta disposición en nombre del acusado",
dijo una cláusula clave del acuerdo.
El convenio propuesto fue incluido en documentos presentados ante
la Corte Suprema en octubre, cuando el cuerpo falló que los
expedientes relacionados al caso de Mohamed no podían ser publicados
porque podían poner en riesgo las convenciones de seguridad nacional
existentes entre Gran Bretaña y Estados Unidos.
Los abogados de Mohamed rechazaron el acuerdo y el detenido fue,
eventualmente, liberado el mes pasado casi sin condiciones.
"Los hechos revelados hoy reflejan el modo en que el gobierno
estadounidense intentó cubrir la verdad sobre la tortura de Binyam
Mohamed", dijo Clive Stafford-Smith, abogado de Mohamed y director
del grupo de derechos humanos Reprieve.