A 138 se elevó el número de áreas especiales de lectura para
ciegos existentes en Cuba, como parte de la celebración del
bicentenario de Luis Braille, creador del sistema de lectoescritura
al tacto.
La cifra se incrementó en 19 durante el 2008, mientras que la
cantidad de usuarios ese año rebasó los 14 mil y en varias
provincias lograron un centro de ese tipo en cada uno de sus
municipios.
También un grupo de esas instalaciones disponen del llamado libro
hablado, consistente en casetes y discos con obras grabadas que
permiten un mayor acceso a la cultura de esas personas.
Completan la red los círculos de lectura, los que ponen al
alcance los invidentes mediante lectores libros aún no transcriptos
al método Braille, de los cuales funcionan 410 a nivel nacional, con
más de seis mil beneficiarios.