El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, promulgó una
ley de presupuesto con gastos por 410 000 millones de dólares, un 8
por ciento más que la del anterior año fiscal, que incluye cambios
en la política hacia Cuba¼
Así reza el despacho de una agencia de noticias que se une a
otros según los cuales en esta llamada ley "ómnibus", firmada por el
presidente Barack Obama el pasado 11 de marzo, y por la cual se
aprobó el actual presupuesto de EE.UU., se incluye, entre muchas
otras, tres enmiendas que entrañarían "alivios", "flexibilización" o
"cambios en la política" de Washington hacia nuestro país.
Esas enmiendas habían sido presentadas sin éxito en sesiones
anteriores del Congreso, donde legisladores anticubanos, vinculados
a la mafia miamense, y en contubernio con la administración de
George W. Bush consiguieron bloquearlas.
Sin embargo, a iniciativa del representante demócrata José
Serrano, esta vez fueron incluidas dentro de un amplio paquete que
financia prácticamente a todo el aparato de gobierno, lo cual
facilitó su aprobación pese a la férrea oposición de legisladores de
origen cubano y otros que sirven a los intereses de la
contrarrevolución.
Tras ser aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado y
firmada por el presidente Obama, la ley "ómnibus" del 11 de marzo
dispuso en una de sus secciones (la 621) la Eliminación de los
fondos para la administración, implementación o reforzamiento de las
restricciones a los viajes familiares a Cuba, aplicadas el 16 de
junio del 2004.
En esa fecha entraron en vigencia las restricciones del llamado
"Plan Bush para la transición en Cuba", que se hacía acompañar de
medidas que añadían nuevos impedimentos a las visitas familiares, y
llegaron incluso a negar los nexos que en todo el mundo se reconocen
entre primos, tíos, sobrinos y otros parentescos. Bush dispuso
entonces que los cubano-americanos solo podían visitar a sus
familias cada tres años, previa licencia y discriminatorios
requisitos.
Para cumplir con lo establecido en esta cláusula de la ley
presupuestaria, el Departamento del Tesoro emitió el propio 11 de
marzo, una nueva regulación sobre los viajes familiares, que elimina
las disposiciones de junio del 2004. Esta licencia general no tiene
fecha de expiración, a diferencia de la ley "ómnibus", que caduca el
próximo 30 de septiembre.
Al propio tiempo, el Departamento del Tesoro emitió
"lineamientos" según los cuales a partir del 11 de marzo del 2009
los cubanos residentes en EE.UU. podrán visitar una vez por año a
sus familiares en Cuba. Se entiende por familiar directo a
"cualquier individuo relacionado con el viajero por vínculos de
sangre, matrimonio o adopción, que no tenga más de tres generaciones
de distancia, o con un ancestro común con el viajero".
Por ejemplo, un biznieto y su esposa son considerados "familiares
cercanos" al viajero, mientras que la suegra de un hijo no es
comprendida en dicha categoría para los efectos de la referida
licencia.
Se permitirá viajar a quien visitó Cuba entre enero y febrero de
este año antes que entrara en vigor la licencia general, por lo que
esos viajes no cuentan para calcular el año requerido a fin de poder
clasificar y regresar a la tierra que les vio nacer.
Si con la decisión de Bush del 2004 los viajeros solo podían
gastar 50 dólares diarios en su restringida visita familiar a la
Isla, el límite regresa a 179 dólares diarios para los
cubano-americanos que, en vista de la crisis que afecta a ese país,
tengan la solvencia para hacer el viaje. Entre los lineamientos que
acompañan a la licencia se estipula que las visitas no tendrán
límite de tiempo.
Asimismo, se establece la posibilidad de obtener licencias
específicas para viajes adicionales al anual, sobre la base de un
análisis "caso por caso", sin que quede establecido un criterio para
definir su aprobación o no.
Por otra parte, la sección 620 de la ley "ómnibus" estipula que
el Secretario del Tesoro debe promulgar una licencia general para
autorizar los viajes hacia, desde o dentro de Cuba para la promoción
y venta de productos agrícolas y médicos. Según la Oficina de
Control de Activos Extranjeros (OFAC), encargada de vigilar el
cumplimiento de las disposiciones del bloqueo, la licencia general
se emitirá en las próximas semanas.
Este acápite, sin embargo, ha sido el centro de la contraofensiva
de legisladores anticubanos para tratar de impedir la puesta en
práctica de las disposiciones de la ley respecto a Cuba. Al respecto
los senadores demócratas Bill Nelson (Florida) y Bob Menéndez (Nueva
Jersey), y el republicano Mel Martínez (Florida) sostuvieron un
intercambio de cartas con el secretario del Tesoro, Timothy Geithner.
En su respuesta, Geither promete que la licencia general exigirá
a los viajeros una notificación previa a la OFAC de los objetivos
del viaje y una explicación posterior sobre los resultados. También
que será restringida la categoría de empresarios que se beneficiarán
con esa licencia.
Su misiva, que es un documento político y no legal, provocó de
inmediato la reacción de los partidarios de las enmiendas. De hecho,
miembros del Grupo de Trabajo sobre Cuba en la Cámara de
Representantes y el Senado solicitaron una reunión con el secretario
del Tesoro, a quien demandan explicaciones sobre como aplicará su
compromiso con los legisladores anticubanos.
En carta de 15 senadores de ese grupo bipartidista se declara en
forma enfática que el Departamento del Tesoro tiene la obligación de
hacer cumplir la "clara intención del Congreso". Sobre todo, porque
la sección 622 de la ley aprobada por el legislativo y firmada por
Obama dispone la eliminación de los fondos establecidos para
implementar la enmienda de febrero del 2005, aquella que impuso el
pago por adelantado para las compras agrícolas de Cuba en EE.UU.
En su carta a los legisladores anticubanos, Geithner refiere que
"los exportadores estadounidenses deberán seguir recibiendo el pago
por adelantado de envíos y no se permitirá exportar a Cuba a
crédito, a menos de que sea a través de un banco de un tercer país".
En relación con los lineamientos publicados al respecto por la
OFAC el 11 de marzo, el propio Secretario del Tesoro se ha encargado
de confirmar que la nueva Administración continuará rigiéndose por
la restricción impuesta por el gobierno de Bush, según la cual los
barcos con alimentos para Cuba no pueden salir de puertos
estadounidenses hasta tanto los pagos no hayan llegado al exportador
norteamericano.
Asimismo, la ley promulgada el 11 de marzo incluye otras partidas
financieras referidas a otros países, incluidas la aprobación de los
fondos para la guerra radioeléctrica contra nuestro país mediante
transmisiones de radio y televisión. La legislación reitera además
la prohibición del uso de fondos para proveer asistencia técnica o
reparación a un grupo de países, en cuyo listado se mantiene Cuba.
Si bien las enmiendas aprobadas sobre Cuba representan un primer
revés para la mafia anticubana y sus representantes en el Congreso,
en la práctica no modifican el cerco que sucesivas administraciones
han mantenido contra nuestro pueblo.
Estas medidas no restituyen el derecho de los cubanos residentes
en Estados Unidos a viajar libremente a Cuba, como tampoco
contemplan el derecho de los ciudadanos de aquel país a visitar la
vecina isla.