El proyecto colectivo de arte Punto de encuentro, que coordina al
artista de la plástica Alexis Leyva Machado (Kcho), es un homenaje
al espíritu de la X Bienal de La Habana, en sus 25 años.
En la sede del Convento de San Francisco de Asís, Kcho afirmó que
esta es la única bienal en el mundo que acontece por verdadero amor
al arte, el que se hace en los países de la llamada "periferia" e
instituyó formas novedosas de acercarse a los creadores en su propio
medio.
Precisó que, como parte de la iniciativa integradora
tercermundista, los especialistas cubanos recorren países de América
Latina, Asia y África en busca de los talentos más originales y
prácticamente desconocidos, para promover su arte.
Kcho explicó que Punto de Encuentro reúne a prestigiosos
creadores, a quienes conoció en las bienales de Sao Paulo, Venecia y
Del Fin del Mundo (Argentina) y conciben sus obras como una
herramienta para cambiar la realidad y construir un mundo mejor.
Simultáneamente con este proyecto, patrocina los campamentos en
el foso de La Cabaña, con un grupo de jóvenes destacados en las
brigadas Martha Machado.
Ellos acudieron a los sitios más devastados por los ciclones que
azotaron Cuba en 2008, acciones que acometieron con el propósito de
contribuir a la reconstrucción espiritual y material de esos
lugares.
Las dos iniciativas se interconectan, ya que los artistas
extranjeros, todos muy reconocidos a nivel mundial, intercambian y
dialogan con los jóvenes, mediante conferencias, presentaciones de
libros y todo un programa cultural.
Entre los artistas invitados que ya trabajan en La Habana figuran
los brasileños Flaminio Jallegeas y Patricia Gerber, quienes de
inmediato respondieron a la convocatoria de Kcho y montan dos
sugerentes propuestas.
Flaminio, quien anteriormente participó en la IX Bienal de La
Habana, trae un performance en video acerca de una habitación en Sao
Paulo, de la cual desaparecen los objetos y cuya imagen proyectará
sobre una similar de la capital cubana.
Patricia, defensora de los derechos de la mujer, se apropió de la
fuente colonial del patio central del Convento de San Francisco de
Asís, en la cual creará un performance sobre la fertilidad, la
abundancia y los ciclos mentruales.