.— Los organismos de
meteorología y de catástrofes dominicanos decidieron hoy mantener
distintos niveles de alerta en cuatro provincias del Norte del país,
donde intensas lluvias causaron daños y provocaron inundaciones.
Instalaciones del servicio eléctrico y telefónico fueron
derribadas por los fuertes vientos que acompañan a las
precipitaciones, causadas por una vaguada que abarca una extensa
zona del noroeste.
Varias comunidades están aisladas por las inundaciones provocadas
por los aguaceros.
Las lluvias van a continuar, dice en una parte del mediodía la
Oficina Nacional de Meteorología, la cual coincidió con un aviso del
Comité de Operaciones de Emergencia (COE) el cual decreta la alerta
amarilla para las provincias María Trinidad Sánchez y Duarte y la
verde para Independencia, Bahoruco y Barahona.
Esas tres últimas regiones colindan con el Este haitiano, lo que
implica que también en esa área ocurren precipitaciones, aunque no
existen precisiones.
Para Haití una temporada lluviosa en la primavera (boreal) es una
catástrofe en ciernes cuando aún están abiertas las heridas causadas
en el Norte de ese pequeño país insular por el paso de cuatro
ciclones el año pasado.
La advertencia del COE abarca al suroeste dominicano donde pueden
presentarse inundaciones relámpago por desbordamientos de ríos,
además de los habituales deslaves consecuencia de la deforestación.
Desde fines de febrero y hasta comienzos de este mes, la mayoría
de las provincias del Cibao (Norte) sufrieron copiosas
precipitaciones que dejaron daños materiales y, de forma indirecta,
costaron la vida a cinco personas.
Una parte de la ciudad de Tamboril tuvo que ser evacuada por un
deslizamiento de tierras que arrastró casas y otras instalaciones y
obligó a las autoridades a acudir en auxilio de los damnificados.
Aunque esta capital no aparece entre las áreas advertidas, al
final de la tarde estaba bajo densos aguaceros, acompañados de
vientos débiles.