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El canciller de Iraq, Hoshyar Zebari, reconoció hoy la existencia de
problemas que amenazan la estabilidad del país, a pesar de los
discretos avances en la reducción de la violencia y la ocupación
militar norteamericana.
Zebari dijo a una emisora local que confía en que la retirada de
las tropas estadounidenses programada para 2010 "no revertirá los
recientes progresos" que las autoridades de Bagdad afirman se han
alcanzado en el combate a la resistencia.
En las últimas semanas varias regiones iraquíes fueron escenario
de potentes atentados, la mayoría con carros bomba, en los que
murieron o resultaron heridas más de 200 personas, según
estadísticas imprecisas aportadas por las fuerzas de seguridad.
El presidente estadounidense, Barack Obama, se pronunció poco
después de asumir el poder en enero a favor de retirar de esta
nación árabe las tropas de combate en agosto de 2010, y dejar entre
35 mil y 50 mil efectivos de apoyo y asesoramiento hasta finales de
2011.
Washington tiene desplegados en la actualidad más de 140 mil
militares y, según estimados de un informe del Congreso
norteamericano, a finales de 2008 había al menos 190 mil
trabajadores por contrato privado en varios proyectos.
Al cumplirse en estos días el sexto año de la invasión encabezada
por Estados Unidos, estadísticas oficiales refieren que en ese lapso
perdieron la vida más de 91 mil 120 civiles iraquíes, aunque otras
fuentes aseguran que la cifra asciende a más de 655 mil desde 2003.
Por lo menos dos millones de habitantes se refugiaron en países
vecinos para huir de la violencia, mientras tropas ocupantes
norteamericanas reportaron la muerte de cuatro mil 258 uniformados,
junto a 307 de otras naciones que participaron en la coalición.
Precisamente, un miembro de los Consejos Sahwa, integrados por
musulmanes sunnitas aliados a Estados Unidos, murió este sábado en
la sureña provincia de Babel a causa de las heridas sufridas durante
un ataque con bomba.
El jefe de la policía en la norteña provincia de Salah al-Din
también resultó herido por la detonación de un explosivo de
fabricación artesanal cuando circulaba en su vehículo por el
vecindario de al-Qadissiya, en la ciudad de Tikrit, según la
policía.
Los datos de las últimas horas indican que cuatro civiles
murieron y otros tres sufrieron lesiones en actos violentos en
demarcaciones como Nínive, Babel y la occidental Al-Anbar, en cuya
capital, Faluja, pereció un policía y dos agentes de seguridad
resultaron heridos.