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Cerca de medio millón de trabajadores quedó sin empleo de manera
temporal o definitiva en Italia durante los dos primeros meses del
año, afirmó hoy la Confederación General de Trabajadores italianos
(CGIL).
La realidad es peor de lo imaginado, considera la Junta de los
sectores productivos de CGIL, el gremio más importante y numeroso
del país.
El proceso de suspensión del trabajo implicó a 483 mil empleados
en los sectores de la construcción, la industria y el comercio
La eliminación masiva de puestos de trabajo demuestra la
extraordinaria naturaleza de la crisis económica mundial, denunció
la Confederación.
Ese sindicato aseveró en un reciente informe que unos 900 mil
italianos pueden perder su empleo en los próximos dos años debido a
la actual situación.
Entre las sociedades italianas con mayor número de despidos
figura la automovilística Fiat y la compañía aérea Alitalia, esta
última recientemente privatizada debido a sus millonarias pérdidas.
Sobresalen también otras empresas como Guzzi, Lucchini,
Electrolux, Antonio Merloni, Pinin Farina, Granarolo, Campari,
Unilever y Natuzzi.
En la región industrial de Piamonte, noreste italiano, el colapso
de la producción inició con el paro del consorcio Fiat, en
septiembre de 2008, pero fue entre enero y febrero del actual año
cuando la crisis explotó de modo incontenible, señaló CGIL.
La entidad sindical calificó de modesto el paquete de medidas
para atenuar las consecuencias de la actual situación económica,
aprobado por el gobierno conservador de Silvio Berlusconi.
Italia necesita dinero y medidas urgentes para enfrentar una
crisis financiera real, con el propósito de resolver puntos
esenciales, afirmó, por otra parte, la presidenta de la asociación
de los industriales italianos (Confindustria), Emma Marcegaglia.
La empresaria, al frente de esa entidad que agrupa a 113 mil
firmas, advirtió que el país vive una emergencia de verdad y no una
ocurrencia mediática, al intervenir en el foro Pequeña Industria,
celebrado el pasado sábado.