Una multitudinaria participación de andarines en los 169
municipios de toda Cuba festejó hoy la XI edición de la tradicional
carrera y caminata Maratón de la Esperanza, Terry Fox, lucha contra
el cáncer.
En la lid de carácter popular intervinieron todas las personas
enfermas o no, corriendo, caminando en silla de ruedas, patines o en
bicicleta.
La justa comenzó a las diez de la mañana y la Emisora Nacional
Radio Reloj dio la arrancada, con salida y meta frente a la
capitalina sala polivalente Kid Chocolate, lo que garantizó la
simultaneidad a lo largo y ancho del archipiélago.
Carlos Gattorno, director del Proyecto Marabana, afirmó a la AIN
que miles de corredores se dieron cita aquí a pesar de la fuerte
lluvia, lo cual demostró una vez más la capacidad organizativa del
movimiento deportivo cubano.
Manifestó que esa concurrencia evidenció la conciencia que tiene
la población en la lucha contra ese enemigo común que tantos
millones de vidas cobra a la humanidad.
Irene Álvarez, jefe de la sección del banco de biología del
Instituto de Oncología, expresó que los fondos recaudados son
destinados a financiar las investigaciones del cáncer de mama y
cérvico uterino, los dos que más afectan a las féminas en la Isla y
en el mundo.
También estuvieron presentes representantes de la embajada de
Canadá en Cuba, funcionarios de los Ministerios de Relaciones
Exteriores y de Salud Pública, y glorias deportivas.
Terry Fox fue un joven canadiense que sufrió la amputación de su
pierna derecha, a los 18 años de edad, afectado por ese flagelo y
con una prótesis corrió 42 kilómetros diarios durante 143 jornadas
consecutivas en 1980 y murió 10 meses después a causa de la
dolencia.
En Cuba los Maratones de la Esperanza se realizan desde 1998 y
forman parte del programa nacional de lucha contra el cáncer.