. — Especialistas
convocados por la Organización de la ONU para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) defendieron hoy la producción agrícola de
autoconsumo para amortiguar los impactos de la actual crisis de los
alimentos.
Esta recomendación aparece en un repote que recopila los
resultados de una reunión en Santiago de Chile sobre agricultura y
pobreza rural, co-auspiciado por la Oficina para América Latina y el
Caribe de la FAO.
Durante esos debates en la capital chilena, los expertos
lamentaron que en los últimos años la agricultura de autoconsumo se
haya reducido en la región por ser considerada insignificante y de
baja productividad.
Al respecto, subrayaron que la agricultura sigue siendo
fundamental para reducir la pobreza en los países latinoamericanos y
caribeños.
De acuerdo con estadísticas de la FAO, el mayor índice de pobreza
en América Latina está en las áreas rurales, que es también donde
habita la mitad de la población indigente de este continente (34
millones de personas).
A juicio de los especialistas, los retos que enfrenta la región
son desarrollar o fortalecer mecanismos que permitan a los pequeños
productores beneficiarse del crecimiento del sector agrícola, y que
puedan suplir sus propias necesidades.
La agricultura familiar o pequeña agricultura no sólo apoya la
producción de alimentos, sino que ayuda a la reducción de la
vulnerabilidad alimentaria de buena parte de la población más pobre
de las zonas rurales según el reporte de la FAO.
Los expertos de este organismo de la ONU consideran que apoyar y
expandir la producción de la agricultura familiar sirve también como
una forma de compensar la falta de sistemas de protección social, o
de apoyos como los seguros de desempleo.