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Los presidentes de Rusia y Belarús, Dmitri Medvédev y Alexander
Lukashenko, respectivamente, expresaron hoy voluntad de materializar
contratos reales, contemplados por ahora en papeles.
Con un lapso de solo un mes Lukashenko regresó de nuevo a Moscú
para estrechar los vínculos bilaterales, sostienen aquí analistas.
En correspondencia con el programa del encuentro, los mandatarios
revisaron una agenda de unos 20 temas desde la cooperación, la
crisis económica hasta la actualidad internacional y regional.
La reunión de varias horas transcurrió en la residencia
presidencial de Zavidovo, en la provincia de Tver.
Algunos de los aspectos abocardados ya habían sido tratados
durante la celebración el pasado 3 de febrero del Consejo Supremo
interestatal ruso-belaruso.
En calidad de anfitrión Medvédev invitó a Lukashenko a plasmar en
la realidad una serie de acuerdos bilaterales de alcance económico,
humanitario y regional, dijo.
Necesitamos, puntualizó, convertir lo que está en papeles en
contratos reales y acelerar su ejecución.
Uno de los convenios entre Moscú y Minsk se relaciona con la
creación de un sistema unificado de defensa antiaérea (conocido como
escudo ruso-belaruso) para cubrir las vastas fronteras occidentales
de ambos estados.
De acuerdo con una fuente castrense, el sistema cuenta de momento
con cinco unidades de aviación, cinco radiotécnicas, 10 agrupaciones
coheteriles y una destinada a la guerra radio-electrónica.
Lukashenko, a su vez, destacó los avances en la integración y
cooperación económica entre los dos países, como solución para
enfrentar la crisis de manera conjunta.
Indicó que consorcios gigantes como MAZ, BELAZ y otras empresas
compran en Rusia hasta un 70 por ciento de componentes agregados
para la producción terminal en Belarús.
Moscú y Minsk en adición acordaron el uso de la moneda nacional
rusa (el rublo) en las operaciones contables bilaterales, pero falta
afinar los detalles, según fuentes del Kremlin.
Los dos países alistan asimismo proyectos para la construcción de
una central nuclear en Belarús.