Una
de las más curiosas piezas del repertorio sinfónico, por el
protagonismo del órgano como solista, podrá ser escuchada el próximo
domingo a las 5:00 p.m. en el teatro Amadeo Roldán.
Como parte de la actual temporada de la Orquesta Sinfónica
Nacional, esta vez bajo la conducción del maestro italiano invitado
Francesco Belli, el organismo instrumental cubano de mayor jerarquía
interpretará la Sinfonía en Do menor, del francés Camille
Saint–Saens (1835–1921), con la participación del profesor Roberto
Chorens Dotres en calidad de solista.
Dividida en dos movimientos, aunque en realidad su estructura
interna responde al canon del género, la obra, encargada a Saint–Saens
en 1886 por la Sociedad Filarmónica de Londres, motivó el entusiasmo
de sus contemporáneos, entre ellos Charles Gounod.
El compositor galo era, según testimonios de la época, no solo un
brillante pianista sino un maestro del órgano, instrumento al que
dedicó ininterrumpidamente 26 años de su carrera en la Madeleine.
Este Saint - Saens que se muestra en su tercer trabajo sinfónico
todavía perseguía la idea de que el estilo de la música francesa
debía caracterizarse por el equilibrio entre timbres, la claridad
expositiva y el balance estructural, aunque quienes asistan a la
ejecución del próximo domingo advertirán en las intervenciones del
instrumento solista cierta propensión efectista que realza la
majestad de la partitura.
Una grabación paradigmática de la obra fue registrada en 1976 por
la Filarmónica de Berlín y el organista francés Pierre Cochaveau,
bajo la dirección de Herbert von Karajan.
Reconocido por su labor en la docencia y como comunicador —todos
los domingos entra en los hogares mediante el programa Bravo,
de Cubavisión—, Chorens ha dedicado buena parte de su vida al órgano
tanto en nuestro país como en el extranjero, donde marcó un hito en
Ecuador al interpretarlo para acompañar la proyección del mítico
filme del danés Theodore Dreyer, La pasión de Juana de Arco.
El programa dominical de la OSN abrirá con el Concierto no. 2
para clarinete y orquesta, del compositor alemán Carl María von
Weber (1786–1826) con el propio director Belli a cargo de las partes
solistas.