.— Una gala cultural de
homenaje al Aniversario 50 del triunfo de la Revolución Cubana en la
segunda capital rusa desbordó este viernes emociones, talento
artístico, demostraciones de simpatía y amistad hacia la mayor de
las Antillas.
Estudiantes de siete escuelas de San Petersburgo especializadas
en la enseñanza del idioma español ofrecieron un lujoso espectáculo
que comenzó con un recorrido por la historia del país antillano y
concluyó con poesía y canciones antológicas.
Poemas de Nicolás Guillén como su elegía a Ernesto Che Guevara o
la canción a Tania La Guerrillera (Tamara Bunker) enaltecieron la
significación histórica de la Revolución Cubana.
Sin faltar al virtuosismo artístico, otras piezas que invocan el
sentimiento revolucionario como Fusil contra fusil, Canción al Che y
la Marcha del 26 de julio hicieron vibrar emociones y muestras de
solidaridad de representantes de diversas generaciones.
Resultó emocionante saber que en el corazón de San Petersburgo
late América Latina, y que Cuba con su música ha sido el hilo
conductor de este hermoso espectáculo, destacó la primera secretaria
de la embajada de la Isla en la Federación, Marta Carreras, quien
viajó al frente de una delegación invitada a la gala.
Agradeció al colectivo de profesores y alumnos por mantener
fuertes los lazos de amistad con Cuba y con Latinoamérica, lo cual
nos alegra y satisface, subrayó Carreras.
El homenaje fue el preámbulo del Festival Abanico-2009 dedicado a
varios países latinoamericanos, el cual se celebra en la capital del
Neva por 12 años consecutivos desde 1997.
La directora de la Escuela 43, anfitriona del evento, Liudmila
Rastorgueva, dijo que los últimos tres años ha crecido el interés
por el conocimiento de Latinoamérica, su historia y culturas, desde
el Río Bravo a la Patagonia.
Invitado de honor del festival, el grupo infantil Caramelitos
Cubanos obtuvo varios premios, entre ellos el de la calidad
artística de la actuación, el de la popularidad -concedido por el
público- y por los sentimientos de patriotismo hacia Cuba.
Con la interpretación de la Conga Santiaguera, los hijos de los
funcionarios que cumplen misión en Rusia sellaron el festival con
largos aplausos, una alegría desbordante e hicieron arrollar a todos
los presentes unidos por el más universal de los lenguajes: la
amistad.